Entre versiones encontradas sobre la intención de diálogo, Trump alardea con bombardear objetivos iraníes por diversión
El régimen de la república islámica dijo no encontrar razones para dialogar y realizó nuevas exigencias para dar por terminado el conflicto.
Noticias RCN - AFP
11:47 a. m.
Tras dos semanas de intensos bombardeos en Oriente Medio, ni los Estados Unidos ni Irán han dado señales de buscar un desescalamiento del conflicto iniciado el pasado 28 de febrero.
La posibilidad de un diálogo parece inexistente ante las versiones contradictorias de ambos gobiernos. Mientras el presidente de los EE. UU., Donald Trump, comentó en una entrevista con NBC News que "Irán quiere llegar a un acuerdo”, pero él no, debido a que “las condiciones aún no son lo suficientemente buenas", el canciller Araghchi desmintió tajantemente cualquier interés en negociar.
"Nunca hemos pedido un alto el fuego, y nunca hemos pedido ni siquiera una negociación", refutó el diplomático en el programa "Face The Nation" de la cadena estadounidense CBS y agregó que en la república islámica no ven “ninguna razón por la que” deban “hablar con los estadounidenses, porque” ya estaban hablando “con ellos cuando decidieron atacar".
Irán exige garantías de no repetición y una compensación:
La firmeza de Teherán se fundamenta en su exigencia de garantías definitivas y compensaciones para detener las acciones militares. Araghchi declaró en otra entrevista concedida al medio Al-Araby Al-Jadeed que "esta guerra terminará cuando” el gobierno iraní tenga “la certeza de que no se repetirá y de que se pagarán reparaciones", recordando los antecedentes de la breve guerra de junio de 2025.
Pese a la negativa de hablar con Estados Unidos, el ministro reveló que Irán sí está dispuesto a dialogar con otros países para gestionar el paso seguro de buques por el estrecho de Ormuz, confirmando que "se han puesto en contacto”, con la esperanza de “garantizar un paso seguro para sus buques".
¿Bombardeos por diversión?
El Pentágono asegura que ya han sido alcanzados más de 15.000 objetivos en territorio iraní, mientras el ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, llamó a la comunidad internacional a "abstenerse de cualquier acción que pueda llevar a una escalada".
En este ambiente de confrontación, el presidente estadounidense Donald Trump lanzó una advertencia provocadora al asegurar que podría bombardear nuevamente la isla de Jark, principal centro de exportación de crudo iraní, "solo por diversión".