Estados Unidos podría aportar hasta 100 millones de dólares para contener la radiación de Chernóbil
Reparar la estructura que contiene la radiación del mayor desastre nuclear de la historia podría costar 580 millones de dólares.
Noticias RCN
03:45 p. m.
La semana siguiente al aniversario número 40 de la catástrofe nuclear de Chernóbil, la administración Trump prometió 100 millones de dólares para reparar el Nuevo Confinamiento Seguro, la estructura de alta tecnología que contenía la radiación del reactor número cuatro, tras estallar, por un error humano, el 26 de abril de 1986.
Aunque una nube tóxica escapó y cubrió Europa, dejando a su paso 100.000 víctimas, según la ONG Greenpeace, buena parte de la radiación logró contenerse con una estructura de acero y hormigón, conocida como el sarcófago, que recubre la estructura interna de la antigua central nuclear.
Sin embargo, fue pensada como una estrategia temporal y no una solución definitiva, que llegaría hasta 2017, con la instalación del Nuevo Confinamiento Seguro, atravesado por un dron ruso en 2025.
El ataque abrió la puerta a fugas radiactivas; lo que ha mantenido en alerta a Europa. Y no es para menos. En la década de los 80, el desastre de Chernóbil dejó inhabitables casi 5.000 kilómetros cuadrados de Ucrania y Bielorrusia.
Estados Unidos hace un llamado a los países de Europa a realizar sus aportes por la seguridad nuclear:
La propuesta de la administración Trump será llevada al Congreso, según el Departamento de Estado, "en consonancia con el liderazgo continuo de Estados Unidos en cuestiones de seguridad nuclear y no proliferación".
Además, la entidad en la que Marco Rubio se encuentra a la cabeza desde 2025, extendió un llamado a sus socios G7 y los países europeos “a seguir su ejemplo y a realizar compromisos financieros sustanciales para compartir la carga de estas reparaciones esenciales".
El proyecto de reparación, según informó el Gobierno francés, en la presidencia del G7, podría costar 580 millones de dólares, pero resulta necesario, en un momento en el que Ucrania es sometida a ataques constantes de Rusia.
Tropas del Kremlin cavaron trincheras y establecieron campamentos en las zonas contaminadas cuando inició la invasión en 2022. Sin embargo, su permanencia y, posterior, retirada no han sido garantía para mantener contenido el material, que sigue amenazando a Europa, a cuarenta años del mayor desastre nuclear de la historia.