Joven española podrá practicarse la eutanasia tras quedar con secuelas médicas en un intento por quitarse la vida
Su caso ha encendido, de nuevo, el debate sobre la muerte asistida en España. Noelia, de 25 años, ha lidiado con secuelas psicológicas desde que fue víctima de abuso múltiple.
Noticias RCN
11:21 a. m.
A las 6:00 de la tarde, hora de España, del jueves 26 de marzo, Noelia Castillo, una joven de 25 años, podrá someterse a la eutanasia en su natal Barcelona, tras 601 días de batallas legales que reabrieron el debate sobre la muerte asistida en Europa.
El procedimiento, inicialmente, estaba programado para el 2 de agosto de 2024; sin embargo, el padre de Noelia, bajo asesoría de la organización Abogados Cristianos, presentó un recurso con el que un juzgado lo detuvo durante un año y ocho meses.
Ya entonces, Noelia había recibido el aval científico de la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña (CGAC), encargada de conceder los permisos de muerte asistida, argumentando que “no era recuperable” su situación y le producía “una dependencia grave, dolor y sufrimiento crónico e imposibilitante”.
¿Qué llevó a Noelia a convertirse en la persona más joven en acceder a la muerte asistida en España?
Noelia recuerda su niñez con nostalgia. Fue, sin duda, la mejor época de su vida que, con el tiempo y situaciones difíciles, se convirtió “en todo baches, oscuridad, vacío”, según dijo en una entrevista extensa con el medio español Antena 3.
Tras sufrir un caso de abuso sexual múltiple, en octubre de 2022 intentó quitarse la vida saltando desde un quinto piso, lo que la dejó parapléjica y con secuelas médicas, como dolores neuropáticos e incontinencia.
Desde el día en que solicitó la muerte asistida se ha mantenido en su decisión, a pesar de haber estado en tratamientos psiquiátricos desde la niñez y es que, según dijo, no tiene “metas ni proyectos (…) Siempre” ha visto su “mundo muy oscuro”.
Cortes desestimaron la oposición de su familia:
Luego de lidiar una batalla en los tribunales contra su familia, que se opuso a la eutanasia durante casi dos años, el Tribunal Constitucional de España desestimó los recursos interpuestos por su padre y recién en marzo el Tribunal Europeo de Derechos Humanos hizo lo mismo.
En la víspera de su muerte recordó que su padre, aunque estuvo en desacuerdo con la eutanasia desde el primer momento, no la “llama ni escribe nunca. ¿Para qué me quiere viva, para tenerme en un hospital?”, se pregunta y parte de este mundo con una reflexión: