Detalles inéditos de la audiencia contra Maduro: esto le dijo al juez cuando le tocó hablar
NTN24 estuvo en la audiencia que se desarrolló este jueves 15 de octubre.
Nicolás Martínez Sánchez
06:08 p. m.
Durante la mañana de este jueves 15 de octubre, se llevó a cabo la comparecencia de Nicolás Maduro y Cilia Flores por los nuevos cargos relacionados con hechos de tortura cometidos por el régimen.
La pareja se encuentra en medio de un proceso por presunto narcotráfico y tráfico de armas. El juicio está contemplado para que comience el 1 de junio de 2027 y el pasado 8 de octubre, la Fiscalía los acusó de los nuevos cargos.
Maduro y Flores se declararon no culpables
Se tienen documentos extensos de casos de personas, principalmente opositoras del régimen, que, luego de ser detenidas, las sometieron a múltiples vejámenes, como intentos de ahogamiento, descargas eléctricas o golpizas.
Posterior a la nueva acusación, el juez Alvin Hellerstein los citó para este 15 de octubre a la comparecencia. Ambos se declararon no culpables y presentaron sus respectivos alegatos.
NTN24 estuvo presente en la audiencia y reveló detalles del comportamiento de los venezolanos. Uno de los momentos más llamativos fue cuando Maduro, con voz firme, le dijo al juez que rechazaba las acusaciones. En varios puntos y de forma inesperada, estuvo sonriente ante su abogado.
“Acusación infundada y basada en falsos testimonios”: Maduro al juez
También calificó el escrito de la Fiscalía como una “acusación infundada y basada en falsos testimonios”. Sin dar rodeos, el juez le pidió que dijera si se declaraba culpable o no.
Cuando el venezolano intentó seguir hablando luego de declararse no culpable, Hellerstein lo detuvo para que fuera el turno de Flores. A lo largo de la audiencia, Maduro no tuvo comportamiento inadecuado ni gritó, diferente a las anteriores.
La exprimera dama, en cambio, tuvo un semblante más apagado y con la voz quebrada. Los presentes afirmaron que le costó dirigirse ante el juez cuando le tocó presentar sus alegatos.
Otro aspecto clave es que en esta diligencia se dio el primer contacto directo entre los dos acusados. Conversaron brevemente, aunque no se supo de qué porque fue con susurros.