Oriente Medio ha dejado de producir 10 millones de barriles de petróleo al día
De acuerdo con la Agencia Internacional de la Energía (AIE), es una oportunidad para los productores latinoamericanos.
Noticias RCN - AFP
06:43 a. m.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha advertido este jueves que el bloqueo de Irán en el estrecho de Ormuz, derivado del conflicto con los Estado Unidos e Israel, está provocando "la mayor perturbación del suministro en toda la historia del mercado mundial del petróleo".
Esta parálisis casi total de un punto neurálgico para el comercio global ha reducido el suministro a su mínima expresión, transformando radicalmente el flujo energético internacional.
Según el reporte del organismo con sede en París, los países del Golfo se han visto obligados a recortar su producción en al menos 10 millones de barriles diarios, una cifra que antes de la guerra rondaba los 20 mb/d en tránsitos de crudo y derivados por el estrecho.
Suministro global caerá en marzo:
El informe detalla que "la producción de crudo se ha reducido actualmente en al menos 8 millones de barriles diarios (mb/d), junto a 2 mb/d adicionales" que corresponden a productos petroleros y condensados que terminaron "paralizados".
Estas drásticas caídas en la oferta afectan principalmente a potencias como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Catar e Irak, naciones que han sido blanco directo de las represalias iraníes.
Ante este escenario de escasez, la AIE proyecta que el suministro global caerá en 8 millones de barriles diarios durante el mes de marzo, ya que los incrementos de producción en Rusia, Kazajistán y países ajenos a la alianza OPEP+ no bastarán para equilibrar la balanza.
Una ventana de oportunidades:
Esta crisis logística y productiva ha forzado un cambio de estrategia en el mercado, pues "las interrupciones en las exportaciones desde el Golfo Pérsico están obligando a las refinerías a diversificar sus fuentes de suministro, y los compradores asiáticos recurren cada vez más a Estados Unidos, África Occidental y América Latina".
Si bien este panorama abre una ventana de oportunidad para productores latinoamericanos como México, Brasil y Venezuela, el beneficio se ve matizado por la complejidad del transporte. La necesidad de utilizar rutas mucho más extensas demanda una mayor cantidad de buques y tiempo de tránsito, un factor que, según advierte la agencia energética de la OCDE, "amplifica la presión al alza sobre las tarifas de flete" y termina impactando directamente en los precios finales.