Pedro Sánchez mantiene respaldo a Zapatero pese a investigación judicial en España
El presidente del Gobierno español reiteró su apoyo al exmandatario José Luis Rodríguez Zapatero, investigado por presunto tráfico de influencias.
AFP
06:47 a. m.
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, defendió este miércoles al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, quien enfrenta una investigación judicial por presunto tráfico de influencias relacionado con el rescate financiero de una aerolínea durante la pandemia.
Durante una rueda de prensa en el Vaticano, tras reunirse con el papa León XIV, Sánchez aseguró que mantiene “todo su apoyo” a Zapatero y afirmó que no existen razones para cambiar su postura frente al caso.
La investigación judicial apunta a que el exmandatario socialista habría influido presuntamente, a cambio de dinero, en el rescate de la aerolínea Plus Ultra, que recibió cerca de 53 millones de euros en ayudas públicas durante la crisis provocada por el COVID-19.
Nuevas revelaciones aumentan la presión política
El caso ha generado una fuerte presión sobre el Gobierno español, ya golpeado por otras investigaciones que involucran a figuras cercanas al Ejecutivo y al Partido Socialista Obrero Español (PSOE).
Según medios internacionales, el expediente judicial supera las 4.000 páginas y contiene nuevas revelaciones sobre el patrimonio de Zapatero, incluyendo joyas y relojes de lujo encontrados en una caja fuerte. Personas cercanas al exmandatario aseguraron que esos bienes corresponderían a herencias familiares.
Sánchez insistió en respetar la presunción de inocencia y aseguró que el Gobierno colaborará plenamente con la justicia.
Nuevas investigaciones rodean al PSOE
En paralelo, la Guardia Civil adelantó este miércoles diligencias en la sede principal del PSOE en Madrid dentro de otra investigación relacionada con la exmilitante Leire Díez, señalada por las autoridades de participar presuntamente en una trama para interferir en procesos judiciales que afectarían al partido y al Gobierno.
La oposición española reaccionó rápidamente a la situación. El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, calificó al Ejecutivo como un “Gobierno indecente” y volvió a pedir elecciones generales anticipadas.
Pese a la presión política y judicial, Pedro Sánchez descartó adelantar elecciones y defendió la estabilidad de su administración, asegurando que el país atraviesa un contexto internacional complejo que requiere continuidad institucional.