Por no haber notificado las preguntas de alguien que organizó un tiroteo escolar, OpenAI sería demandada
Ocho personas murieron durante el tiroteo, entre ellas, varios estudiantes de una escuela local.
Noticias RCN - AFP
07:22 a. m.
Un tiroteo escolar que cobró la vida de ocho personas en el pequeño pueblo minero de Tumbler Ridge tiene bajo la mira de la justicia canadiense a la compañía OpenAI.
La provincia de Columbia Británica anunció que prepara una demanda formal contra la tecnológica, acusándola de no haber alertado a los cuerpos de seguridad sobre el comportamiento violento que la autora de la masacre desplegó en la plataforma de inteligencia artificial antes de perpetrar el ataque.
La ofensiva legal apunta directamente a las altas esferas de la firma desarrolladora de ChatGPT. Según explicó ante la prensa la fiscal general de la provincia, Niki Sharma, el objetivo es "responsabilizar a la empresa de inteligencia artificial OpenAI y a quienes toman sus decisiones por su fracaso para notificar a las fuerzas de la ley las solicitudes violentas hechas en su plataforma".
OpenAi bloqueó el perfil de la atacante antes del tiroteo:
Las alarmas en los sistemas de la compañía se encendieron en junio de 2025, exactamente ocho meses antes de la tragedia, cuando OpenAI detectó anomalías y procedió a suspender una cuenta asociada a la agresora debido a sospechas de un uso vinculado a actividades violentas.
A pesar de haber bloqueado dicho perfil, la multinacional optó por mantener el caso bajo reserva interna. OpenAI argumentó que no notificó a la policía en ese momento porque la información recopilada no aportaba indicios de que se estuviera planeando un ataque inminente.
OpenAI dijo haber implementado mejoras en su sistema de seguridad:
Una vez estalló el escándalo, la empresa emitió una declaración escrita defendiendo sus protocolos: "Aplicamos una política de tolerancia cero respecto al uso de nuestras herramientas para ayudar a cometer actos de violencia". El portavoz de la compañía añadió que ya implementaron mejoras en sus sistemas de seguridad, optimizando específicamente la forma en que el software responde ante señales de angustia.
El medio del ataque, la perpetradora, identificada por las autoridades como Jesse Van Rootselaar, una persona transgénero de 18 años, decidió quitarse la vida.
El subcomisario de la Gendarmería Real de Canadá, Dwayne McDonald, detalló que la masacre inició en el entorno familiar de la atacante con los asesinatos de su propia madre y de su hermano. Posteriormente, el letal recorrido cobró la vida de una educadora de 39 años y de cinco niños, entre los 12 y los 13 años, en una escuela local.