¿Por qué no se ha visto en público al nuevo líder supremo de Irán?
Tras la muerte del ayatolá Alí Jameneí, la Asamblea de Expertos de la república islámica escogió a su hijo como el nuevo líder supremo.
Noticias RCN - AFP
06:45 a. m.
El estado de salud del nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, ha sido confirmado como "sano y salvo" por Yusef Pezeshkian, hijo del presidente iraní Masud Pezeshkian, tras los reportes de que el clérigo resultó herido en el ataque que acabó con la vida de su padre el pasado 28 de febrero.
A través de la red social Telegram, el también asesor gubernamental desmintió los rumores sobre la gravedad de las lesiones del sucesor de 56 años al explicar que, tras realizar consultas con contactos directos, le informaron que, "gracias a Dios, se encuentra” fuera de peligro.
Mojtaba Jamenei no es visto en público desde el 28 de febrero:
No obstante, la incertidumbre persiste debido a que el líder no ha tenido apariciones públicas desde el inicio de la ofensiva israeloestadounidense, y fuentes citadas por The New York Times indican que se encuentra bajo estrictas medidas de seguridad con "posibilidades de comunicación limitadas" debido a heridas localizadas principalmente en sus piernas.
Esta transición en el poder iraní, ratificada por los 88 clérigos de la Asamblea de Expertos, ha generado una fuerte reacción de rechazo por parte de Donald Trump, quien ha cuestionado abiertamente la idoneidad del nuevo ayatolá para la estabilidad regional.
El político estadounidense manifestó al medio Axios que "el hijo de Jamenei es inaceptable para mí. Queremos a alguien que traiga armonía y paz a Irán", destacando su intención de influir en la dirección política de la república islámica tras la muerte de Alí Jamenei.
Trump dijo no estar contento:
La postura de Trump se mantuvo firme tras la designación oficial, reafirmando desde su club de golf Doral que no está de acuerdo con el nombramiento y sentenciando un escueto "no estoy contento con él" al ser consultado por el New York Post sobre sus planes diplomáticos ante el nuevo liderazgo.
Días antes, había dicho a la prensa que él debía "participar en el nombramiento (del nuevo líder supremo de Irán), como con Delcy", o de lo contrario otra guerra podría desatarse en un término no mayor a cinco años.