Primer discurso de Estado de la Nación de Trump en su segundo mandato estuvo cargado de guiños a su política antinmigración
El republicano habló de los “peligros” de importar culturas sin restricciones e hizo un llamado a endurecer las medidas contra los estados que se nieguen a obedecer sus políticas antinmigrantes.
Noticias RCN
12:06 p. m.
Incluso llamando a la audiencia a ponerse de pie si estaba de acuerdo en que “el primer deber del Gobierno estadounidense es proteger a los ciudadanos estadounidenses, no a los inmigrantes ilegales”, el presidente Donald Trump no logró que el partido demócrata participara de su discurso del Estado de la Unión, la noche del martes 24 de febrero.
Su intervención, de una hora y 47 minutos, es la más extensa desde que se convirtió en tradición que el presidente de los EE. UU. ofrezca un discurso anual ante el Congreso para presentar un balance de Gobierno y su programa del año siguiente.
Se trata, además, del primer discurso del Estado de la Unión que realiza Trump desde que regresó a la Casa Blanca, en enero de 2025, y se dio en un momento en el que, apenas, alcanza un nivel de aprobación del 39%.
Los guiños de Trump a su política de inmigración:
Gran parte del discurso estuvo enfocado en su política de inmigración, que solo un 38% de los adultos estadounidenses aprueba. Acusó a “las ciudades santuario” de proteger a los criminales y bloquear “el retiro de estas personas” y, mirando con desdén al auditorio, dijo que deberían sentirse avergonzados.
Entonces, las representantes demócratas Rashida Tlaib, de Michigan, e Ilhan Omar, de Minnesota, tomaron sus palabras como una invitación a interactuar con el discurso. Desde su asiento gritaron: “¡Han visto los videos, señor presidente! ¡Han visto los videos! ¡Está matando estadounidenses!”, en referencia a la muerte de Renee Good y Alex Pretti a manos de oficiales de inmigración durante las protestas contra ICE en Minnesota.
Pero Trump continuó y, en dado momento, hizo un llamado a imponer “sanciones severas a los funcionarios públicos que impiden la expulsión de extranjeros delincuentes, en muchos casos narcotraficantes y asesinos, en todo nuestro país”.
Igualmente, promovió la “ley Dalilah, que prohíbe a cualquier estado otorgar licencias de conducir comerciales a inmigrantes indocumentados” y se vanaglorió de que “en los últimos nueve meses, no se ha admitido ni a un solo inmigrante indocumentado a Estados Unidos”.
Trump insiste en que importar culturas “sin restricciones trae problemas”:
El presidente Trump también hizo un espacio en su discurso para hablar de la comunidad somalí (a la que pertenece Ilhan Omar) en Minnesota. Dijo que “los piratas somalíes que saquearon Minnesota nos recuerdan que hay grandes partes del mundo donde el soborno, la corrupción y la anarquía son la norma, no la excepción”.
E “importar estas culturas a través de la inmigración sin restricciones y las fronteras abiertas trae esos problemas aquí, a Estados Unidos”. Un mensaje con el que responde a la red de estafa en pandemia, con la que personas somalíes y no somalíes se habrían quedado con ayudas del Gobierno, argumentando que alimentarían a sus niños:
“Han saqueado aproximadamente 19.000 millones de dólares de los contribuyentes estadounidenses”, insistió, aunque la Comisión de Supervisión de la Cámara de Representantes estima el fraude en 9.000 millones.