Violentas manifestaciones en Irán dejaron al menos 6.000 muertos, según organizaciones
La ONG HRANA informó que se investigan 17.000 posibles muertes adicionales, debido a la represión en las protestas.
AFP
07:22 a. m.
Una ONG advirtió recientemente que al menos 6.000 personas murieron en las manifestaciones duramente reprimidas que sacudieron Irán a principios de mes, y añadió que investiga miles de casos más.
Según la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA, por sus siglas en inglés), 5.848 personas fueron asesinadas, entre ellas 5.520 manifestantes, 77 menores, 209 miembros de las fuerzas de seguridad y 42 transeúntes.
La organización añadió que está investigando otras 17.091 posibles muertes.
Por su parte, el gobierno aseguró que fueron 3.117 muertos, pero las organizaciones de defensa de los derechos humanos estiman que la cifra podría ser mucho mayor.
Represión y censura en Irán
Verificar estos datos tiene sus dificultades debido al bloqueo de Internet impuesto por las autoridades y que, según las ONG, se impuso para ocultar la magnitud de la represión.
Las manifestaciones empezaron a finales de diciembre en contra del costo de la vida, pero derivaron en un movimiento contra el régimen teocrático en el poder desde la revolución de 1979.
HRANA también informó la detención de al menos 41.283 personas.
La ONG Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega, confirmó a su vez la muerte de 3.428 manifestantes, aunque teme que la cifra real alcance los 25.000 muertos.
Por su parte, el canal opositor Iran International, con sede en el extranjero, afirmó que fueron abatidas más de 36.500 personas, citando documentos clasificados y fuentes de seguridad.
Irán promete castigos para manifestantes
Entretanto, el presidente del poder judicial iraní, Gholamhosein Mohseni Ejei, anunció que habrá "castigos sin la menor clemencia" para quienes estén detrás de las protestas contra el gobierno.
"El pueblo exige con razón que los acusados y los principales instigadores de los disturbios, los actos de terrorismo y la violencia sean juzgados lo antes posible y castigados si son declarados culpables", dijo.
Irán es el segundo país del mundo que más aplica la pena de muerte, después de China, y el creciente número de detenciones y las promesas de las autoridades de aplicar castigos severos generan temores de que pueda utilizar las ejecuciones para reprimir la disidencia.