La inestabilidad política sumerge a Perú en un ambiente de intriga de cara a las elecciones
El excanciller Miguel Rodríguez Mackay hizo un análisis de lo que está ocurriendo en Perú.
Noticias RCN
06:20 p. m.
Perú vive momentos álgidos en la política. El Congreso elegirá a un nuevo presidente, quien será el octavo en 10 años tras la destitución del interino José Jerí.
Lo apartaron del cargo luego de que le descubrieran reuniones clandestinas con un empresario chino y la controvertida contratación de mujeres.
¿Por qué destituyeron a Jerí?
La persona que quede electa asumirá la Presidencia hasta el 28 de julio, después lo hará el Gobierno que gane las elecciones del 12 de abril. Cuatro candidatos compiten: Héctor Acuña, María del Carmen Alva, Edgar y José Balcázar.
Miguel Rodríguez Mackay, excanciller peruano, calificó la situación como una frustración política en diálogo con Noticias RCN: “Son diez años, una década en la que hemos tenido ocho presidentes y ocho gobiernos en muy poco tiempo. Y eso es lamentable para un país que en verdad está creciendo económicamente de manera sostenida”.
La inestabilidad política contrasta con la solidez económica. De los últimos siete presidentes peruanos, cuatro fueron destituidos por el Congreso y dos renunciaron antes de ser removidos del cargo.
Ocho presidentes en 10 años
Rodríguez Mackay señaló que no está la talla en la clase política peruana, citando al intelectual Jorge Basadre. Además, atribuyó parte del problema al legado del gobierno de Alberto Fujimori en los años noventa.
El fujimorismo acabó con los partidos políticos y surgieron movimientos que hasta el día de hoy no han dado el paso para ser verdaderos partidos.
También advirtió que la imagen internacional está dañada y consideró que se debe trabajar en un control de daño. Aunque, destacó la necesidad de formar canteras de partidos políticos para formar gente que quiera entender lo que es el poder profesionalmente.
Con respecto al futuro inmediato, instó a que quien resulte electo, tiene que dedicarle mucha atención a la investidura presidencial, a los objetivos de Estado, a garantizar un proceso de elecciones límpido hasta la transición constitucional del 28 de julio.