Rescatistas retoman recuperación de cuerpos tras demolición en La Guaira
Algunos residentes expresaron temor de que las detonaciones dificulten la recuperación de cuerpos.
Noticias RCN - AFP
05:52 p. m.
Rescatistas reanudaron este viernes las labores de recuperación de cuerpos entre los escombros de un edificio dinamitado en la zona cero de los terremotos en Venezuela, donde las autoridades comenzaron la víspera a implosionar estructuras con daños graves.
Dos sismos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron el 24 de junio el norte del país y generaron destrozos especialmente en La Guaira, estado costero ubicado a unos 30 kilómetros de Caracas.
Más de 5.500 personas han muerto por el doble sismo, que además dejó 190 edificios derrumbados y otros 856 afectados, según cifras oficiales.
Demolición controlada en Catia La Mar
Una retroexcavadora impactaba el viernes las losas de concreto que quedaron apiladas tras la demolición controlada el jueves de un edificio de 12 pisos en Catia La Mar. “Era imposible para ellos sacarlos a mano, palear todo. Se necesitaba demolición y maquinaria”, dijo Henley Pinto, que busca a cuatro allegados enterrados.
Los dos primeros pisos del edificio se hundieron por los sismos y la estructura quedó inclinada, lo que elevaba el peligro en las labores de rescate. “El edificio quedó en un ángulo totalmente de riesgo para toda la comunidad”, explicó un bombero que pidió el anonimato.
El último balance oficial divulgado el 24 de julio daba cuenta de 5.546 muertos, aunque cada día voluntarios y rescatistas recuperan cadáveres entre las ruinas.
Preocupación de familiares
Tres torres de un conjunto de viviendas de interés social en Catia La Mar se derrumbaron por los terremotos, mientras que otras tres colapsaron parcialmente y quedaron inclinadas. Tras demoler una de ellas, las otras dos corren el mismo destino, según bomberos.
Henley Pinto relató que las autoridades explicaron el proceso de demolición: “No es simple y llanamente poner explosivos y que todo haga ‘ka-boom’ y ya, ellos saben dónde poner los explosivos para que caigan de una manera determinada”.
Sin embargo, algunos residentes expresaron temor de que las detonaciones dificulten la recuperación de cuerpos. “Mi papá está en el piso 1. Al tumbarnos la torre, nos van a complicar conseguirlo”, lamentó Kimberly Roa, ama de casa de 27 años.