‘Topito’, el niño venezolano que rescata víctimas entre los escombros tras terremotos en La Guaira
Sebastián Corro, es el niño de 10 años que se sumó a labores de rescate y trabaja junto a los topos mexicanos con la convicción de ayudar.
En medio de la devastación que dejó el doble terremoto en La Guaira, Venezuela, Noticias RCN conoció una historia que refleja la esperanza y solidaridad que caracteriza a los venezolanos. Sebastián Corro es un niño de 10 años que se ha convertido en parte activa de las labores de búsqueda y rescate junto a equipos internacionales.
Con casco, gafas y pasamontañas, ‘Topito’, como lo bautizaron los rescatistas mexicanos, recorre diariamente las zonas afectadas tomado de la mano de su abuelo.
Su incorporación al equipo ocurrió de manera espontánea, así lo explicó su abuelo, Cristóbal Corro:
Bueno, veníamos pasando, entonces los muchachos nos llamaron y lo vieron, nos informaron, entonces, bueno, ahí nos quedamos, como dicen los muchachos, nos quedamos pegados aquí.
¿Cómo es la vida de ‘Topito’ como rescatista?
Lejos de ser un simple observador, Sebastián participa activamente en las tareas de rescate. Remueve escombros, acompaña a las familias que lo perdieron todo y colabora en el rescate de animales atrapados entre los escombros.
"Es uno más, lo tenemos aquí como el niñito que nos acompaña, él realmente se mete en el rol y hace su futuro", indicó Marco Pinto, rescatista venezolano.
La vocación de Sebastián tiene raíces familiares profundas. Su abuelo fue voluntario de Protección Civil, y el pequeño sueña con convertirse en bombero.
En su día a día en La Guaira tras la tragedia, camina con determinación, mira a los rescatistas a los ojos y actúa con la seguridad de quien tiene clara día a día su misión.
Así llegó el niño rescatista venezolano a convertirse en ‘Topito’
En medio de la tragedia, encontró en los topos mexicanos, nombre con el que se conoce a los especialistas en rescate de México, el ejemplo que desea seguir para su futuro profesional.
Los rescatistas destacan su compromiso con todas las formas de vida: "Bueno, también ayuda a rescatar a unos animalitos y para nosotros eso es muy importante", señaló uno de los topos mexicanos.
La sensibilidad del menor refleja los valores de compasión que guían las labores humanitarias en la zona afectada.
Esta historia representa no solo el espíritu de un niño excepcional, sino también la resiliencia de un pueblo que, en medio de la adversidad, encuentra en su gente la inspiración para reconstruir y seguir adelante.