Tras atentados en Yemen, presidente promete luchar contra influencia iraní
Los ataques de Saná han sido los más sangrientos jamás cometidos en la capital yemení.
Noticias RCN
mar 21 de 2015
02:02 p. m.
02:02 p. m.
El presidente de Yemen, Abd Rabo Mansur Hadi, afirmó que luchará contra la supuesta influencia iraní en su país tras los atentados suicidas reivindicados por el grupo Estado Islámico, los cuales dejaron 142 muertos en Saná.
"La bandera de la república yemení ondeará en la montaña Marran de Sada (el feudo de los rebeldes hutíes, enfrentados al gobierno), en lugar de la bandera iraní", aseguró Hadi.
Yemen, que sufre una grave crisis política, está al borde de la guerra civil. Su territorio está cuarteado, con enfrentamientos entre varios grupos militares y religiosos, entre ellos la milicia chiita de los hutíes, que controla Saná, y la red yihadista sunita Al Qaida, implantada en el sudeste del país.
"La corriente (chiita) imamí de Irán que han aceptado los hutíes y los que los apoyan no será aceptada por los yemeníes, ya sean zaidíes o los shafíes (sunitas)", aseguró el presidente.
El chiismo, una de las dos grandes ramas del islam, se subdivide a su vez en varias ramas, entre ellas la imamí y la zaidí.
El conflicto se ha complicado con la emergencia en Yemen del grupo yihadista Estado Islámico, que ha reivindicado ataques en varios países árabes -entre ellos los atentados de Saná, los más sangrientos jamás cometidos en la capital yemení- y ha amenazado con cometer otros.
Por todo ello, el poder de Hadi, considerado como el presidente legítimo por la comunidad internacional, se fue debilitando, por lo que debió refugiarse en Adén, tras huir de Saná.
Cuatro atentados suicidas fueron cometidos contra dos mezquitas frecuentadas por chiitas, entre ellos los hutíes, dejando 142 muertos y 351 heridos.
"El extremismo chiita, representado por la milicia hutí, y el extremismo sunita, representado por Al Qaida, son dos caras de una misma moneda, que no desean ni el bien ni la estabilidad de Yemen y de su pueblo", añadió Hadi, cuya autoridad es cuestionada por estos grupos y sus aliados.
Al Qaida, que lucha contra las fuerzas gubernamentales pero también contra las milicias hutíes, afirmó que no atacaba mezquitas.
A los hutíes y Al Qaida se suma ahora el Estado Islámico, cuyos atentados en Saná se presentan como "la parte visible del iceberg". Este grupo sunita se ha apoderado de grandes territorios en Siria e Irak, y reivindicó atentados en Libia y en Túnez, donde 20 turistas y un tunecino murieron el pasado miércoles.
La ONU condenó los atentados de Saná, igual que Washington, que intenta confirmar la implicación del Estado Islámico.
Evacuación de tropas de Estados Unidos
Por otro lado, tropas estadounidenses estacionadas en la base aérea de Al Anad, en el sur de Yemen, fueron evacuadas a causa de los combates entre el ejército yemení y militantes de Al Qaida en las cercanías, informó una fuente militar yemení.
Al menos 29 personas murieron el viernes en combates entre fuerzas de seguridad yemeníes y hombres armados, entre miembros de Al Qaida y separatistas, en la provincia de Lahj.
Personal estadounidense de inteligencia, que trabaja para facilitar los ataques con drones en Yemen, tiene su base en Al Anad.
AFP