Tras diez días de guerra Irán se niega a rendirse o permitir el suministro de petróleo
Tan pronto como inició el conflicto en Oriente Medio, Irán amenazó con quemar todos los barcos que intente cruzar por el Estrecho de Ormuz.
Noticias RCN - AFP
06:40 a. m.
La estabilidad energética global se encuentra bajo una amenaza crítica tras la advertencia de los Guardianes de la Revolución de la república islámica, que aseguraron que "las fuerzas armadas iraníes [...] no permitirán la exportación de un solo litro de petróleo de la región a la parte hostil y sus aliados hasta nuevo aviso".
Su postura radical surge en un momento de extrema volatilidad para los mercados, considerando que, por el estrecho de Ormuz (bloqueado desde hace días), transita el 20% del crudo y el 30% del gas natural licuado del mundo.
Pese a la presión ejercida por Teherán y su promesa de combatir lo que sea necesario, el presidente estadounidense Donald Trump afirmó desde Florida, el lunes en la noche, que el conflicto "terminará pronto", una declaración que, sumada a sus contactos con Vladimir Putin para levantar sanciones al petróleo ruso, provocó que el barril de crudo cayera a una franja de entre 86 y 90 dólares.
Irán dice estar preparado para seguir con los ataques:
No obstante, la realidad en el terreno de combate contradice las expectativas de una resolución inmediata, ya que el canciller iraní Abás Araqchi declaró a PBS News que están "preparados para continuar los ataques con misiles contra ellos el tiempo que sea necesario y siempre que sea necesario".
Mientras la Guardia Revolucionaria, leal al nuevo líder supremo Mojataba Jamenei, sentencia que serán ellos "quienes decidamos el fin de la guerra", el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu sostiene una visión opuesta al señalar que su ofensiva está "rompiendo los huesos" al poder de Irán.
Esta campaña militar, que según Teherán ha dejado más de 1.200 muertos en diez días tras el ataque a 5.000 objetivos por parte de Estados Unidos, se intensificó recientemente con una nueva oleada de bombardeos de gran amplitud sobre la capital iraní y la localidad de Jomein.
Otros países del golfo reportan ataques contra sus centros urbanos:
La confrontación ha extendido sus efectos a otros países de la región y frentes distantes, como el Líbano, donde los ataques israelíes han causado 486 muertes y el desplazamiento de medio millón de personas tras la intervención de Hezbolá el pasado 2 de marzo.
El presidente libanés Joseph Aoun acusó al grupo proiraní de buscar el "hundimiento" del país y solicitó "negociaciones directas" con Israel, mientras naciones como Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Arabia Saudita y Baréin reportan haber sido blanco de drones y misiles iraníes.
En este escenario, Washington mantiene una postura ambigua sobre sus objetivos finales, que oscilan entre la destrucción de la capacidad balística de Irán y un cambio de régimen, al tiempo que Trump manifestó que "no está contento" con el ascenso de Mojtaba Jamenei tras la muerte de su padre, Alí Jamenei, el pasado 28 de febrero.