Trump recibe al rey Carlos III y a Camila Parker Bowles en la Casa Blanca
El intento de atentado en la cena anual con periodistas no evitó que el presidente se reunirá de nuevo con la pareja real, a la que visitó en septiembre.
Noticias RCN - AFP
10:14 p. m.
En un escenario de tensión por la negativa de los países europeos a las peticiones de Trump sobre la guerra en Irán, el rey Carlos III inició este lunes, 27 de abril, una visita de Estado a Washington para reunirse con el presidente Donald Trump.
A pesar de que el sábado se registró un tiroteo en la cena de corresponsales de la Casa Blanca, la agenda real no se suspendió, destacando la pertinencia de este encuentro para la estabilidad transatlántica.
Aunque la bienvenida frente al Pórtico Sur de la Casa Blanca incluyó gestos de cortesía, como los besos de Melania Trump a los monarcas y comentarios amistosos entre los líderes, el trasfondo político es complejo.
Tensiones entre los EE. UU. y el Reino Unido estallaron con la guerra en Irán:
La tradicional "relación especial" entre ambas naciones enfrenta una brecha profunda debido a la guerra de Trump en Irán. El presidente estadounidense ha criticado reiteradamente al primer ministro británico, Keir Starmer, por oponerse al conflicto y por sus políticas internas.
Sin embargo, Trump mantiene una visión positiva sobre el monarca y en declaraciones entregadas a la cadena Fox News dijo que Carlos III es su amigo "desde hace mucho tiempo (...) representa a su nación como nadie más puede hacerlo".
¿Cómo es la agenda de Carlos III en los EE. UU.?
La visita de cuatro días busca conmemorar el 250º aniversario de la independencia de Estados Unidos, pero ha obligado al rey Carlos III, de 77 años, a desplegar una "ofensiva de encanto diplomático" para mitigar las críticas de Trump hacia Londres.
El viaje representa además una prueba personal para el soberano, que se ha enfrentado a un diagnóstico de cáncer en años recientes.
Su agenda continuará el martes con una reunión en el Despacho Oval y una cena de Estado. Carlos III se dirigirá al Congreso de los EE. UU., como su madre en 1991, y viajará a Nueva York, para visitar el monumento en honor a las víctimas del atentado del 11 de septiembre.