Trump y el presidente chino Xi Jinping se reunirán dos veces antes de que termine el 2026
Desde que Trump regresó a la Casa Blanca, la relación entre ambos países ha estado marcada por la imposición de aranceles.
Noticias RCN - AFP
06:49 a. m.
Hacia finales de 2026, la Casa Blanca abrirá sus puertas al líder chino Xi Jinping, según confirmó el presidente estadounidense Donald Trump.
Este encuentro, que busca recomponer los lazos entre las dos mayores potencias económicas del mundo tras una etapa de tensiones arancelarias, fue ratificado por el mandatario el fin de semana.
Trump señaló en entrevista con la cadena NBC News que su homolgo chino "va a venir a la Casa Blanca, sí, hacia finales de año", y que ambos países tienen “una relación muy buena".
Trump visitará China antes de que Xi regrese a la Casa Blanca:
Antes de recibir a su homólogo en suelo estadounidense, el presidente Trump tiene previsto realizar un viaje oficial a China durante el mes de abril. Esta agenda diplomática se produce en un contexto de constantes intercambios sobre materia comercial y económica.
El mandatario estadounidense defendió su postura fiscal asegurando que China "paga muchos aranceles" y que, gracias a su gestión, su "país ha recuperado cientos de miles de millones de dólares en aranceles" y, por tanto, "es importante que tenga buenas relaciones con él y que él tenga buenas relaciones conmigo".
La hoja de ruta de estas visitas se consolidó tras una conversación telefónica que sostuvieron el miércoles, 4 de febrero, en la que ambos líderes abordaron temas críticos como la guerra de Rusia contra Ucrania, la situación en Irán y el estatus de Taiwán. Sobre este último punto, Xi Jinping advirtió recientemente a Trump que debe proceder con "cautela" respecto a la venta de armamento a dicho territorio.
Estados Unidos pide incluir a China en nuevos tratados nucleares:
A pesar de las fricciones y de los esfuerzos de Washington por reducir la dependencia de la manufactura china, la interconexión económica entre ambas naciones persiste, impulsando al líder chino a declarar que "abordando las diferencias una a una y fomentando continuamente la confianza mutua, podemos forjar un camino adecuado para que ambos países se lleven bien".
El panorama diplomático actual también enfrenta desafíos en el ámbito de la seguridad global y el control armamentístico. Mientras Trump califica la relación actual como "extremadamente buena", Pekín mantiene una postura firme ante otras propuestas internacionales.
Recientemente, el gobierno chino rechazó la invitación de Estados Unidos para participar en conversaciones trilaterales junto a Rusia con el fin de establecer nuevos límites a las armas nucleares, argumentando que no se sumarán a dichas negociaciones de desarme "en esta etapa", lo que añade una capa de complejidad a la agenda que los mandatarios tratarán en sus dos próximos encuentros.