Reabren investigación por caso de presunto abuso ocurrido en la Universidad de Cornell
El caso se reabre dos años después y, según mencionó la Fiscalía, podría llegar a instancias penales.
Nicolás Martínez Sánchez - AFP
02:56 p. m.
Las autoridades de Nueva York retoman un caso de presunto abuso sexual ocurrido en 2024 en la Universidad de Cornell luego de que la institución presuntamente no tomara las medidas pertinentes.
El caso involucra a siete estudiantes vinculados a la fraternidad Chi Phi, quienes se habrían citado por redes sociales para cometer el crimen. La universidad cerró el proceso y ellos tuvieron que redactar un ensayo para explicar lo sucedido.
¿Por qué el caso había sido cerrado?
La víctima denunció que fue drogada con ketamina y abusada sexualmente por los siete jóvenes durante una fiesta organizada por la fraternidad. Los presuntos implicados nunca respondieron ante la justicia y acorde a los protocolos administrativos, fueron suspendidos y algunos expulsados.
La gobernadora Kathy Hochul respaldó la decisión de la Fiscalía del condado de Tompkins sobre reabrirlo: “Las acusaciones son espeluznantes (…) Ningún estudiante debería tener que preguntarse si las instituciones encargadas de protegerlo lo escucharán y actuarán”.
Asimismo, cuestionó los sistemas de prevención, denuncia y respuesta por parte del sector administrativo de la universidad. Por eso, pidió que un asesor externo se encargue de revisar si la institución cumplió con las obligaciones de proteger a sus estudiantes.
Gobernadora respaldó la decisión de reabrirlo
La alumna presentó una demanda civil en la que recapituló los vejámenes de los que habría sido víctima. Ahora bien, en 2024, el caso no tuvo avances debido a que en su testimonio no se estableció la falta de consentimiento, con base en lo explicado por el fiscal Matthew Van Houten.
Sin embargo, sostuvo que, con esta demanda, la cual incluye nuevas acusaciones, dio motivo para reabrir el caso y posiblemente presentar cargos contra los siete estudiantes señalados.
Por su parte, el vicepresidente de relaciones universitarias de la institución, Kyle Kimball, respaldó la decisión; pero aseguró que sí se tomaron castigos contundentes y no solo un ensayo.