Venezolano herido por ICE en Texas sigue detenido con una bala alojada en el cuerpo
La defensa del migrante aseguró que Garcés ingresó legalmente al país mediante un programa de libertad condicional humanitaria.
Noticias RCN - AFP
02:53 p. m.
Un ciudadano venezolano que resultó herido por un disparo de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) permanece bajo custodia federal en Texas, con la bala aún alojada en su cuerpo y sin recibir atención médica adecuada, según denunció este lunes su abogada.
Se trata de Wilber Garcés Pérez, quien recibió un disparo en el torso el domingo mientras trabajaba como repartidor de la plataforma DoorDash en Austin, la capital de Texas.
La abogada del migrante, Kate Lincoln-Goldfinch, aseguró que su cliente fue trasladado a un centro de detención en Pearsall, ubicado a unos 200 kilómetros al suroeste de Austin, donde continúa retenido por las autoridades migratorias.
"Lo tienen detenido en Pearsall para ser interrogado y todavía tiene la bala alojada en el cuerpo. No ha recibido ningún analgésico y tuvo que dormir en el suelo", afirmó la jurista a través de su cuenta en la red social X.
Versiones enfrentadas sobre su situación migratoria
Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS), entidad que supervisa al ICE, informó en la madrugada del lunes que Garcés se encontraba en condición estable y bajo custodia federal mientras avanza un proceso de expulsión del país.
La agencia sostuvo además que el venezolano había ingresado de manera irregular a Estados Unidos durante la administración del expresidente Joe Biden y que contaba con una orden definitiva de deportación.
Sin embargo, la defensa del migrante rechazó esa versión y aseguró que Garcés ingresó legalmente al país mediante un programa de libertad condicional humanitaria, tras solicitar asilo. Según Lincoln-Goldfinch, también posee un permiso de trabajo vigente.
Protestas y cuestionamientos contra el ICE
El caso ha generado manifestaciones y reacciones de organizaciones y ciudadanos que cuestionan los procedimientos de la policía migratoria estadounidense.
Durante este lunes, contratistas retiraron varios mensajes de protesta contra el ICE que habían sido pintados en estructuras de cemento cerca del lugar donde ocurrió el tiroteo. En la zona también fueron instalados flores y carteles con mensajes que exigían "Justicia para Wilber".
La noche anterior, decenas de manifestantes que protestaban contra los agentes migratorios fueron dispersados por las autoridades mediante el uso de gases lacrimógenos.
La situación ocurre en medio del endurecimiento de la política migratoria impulsada por el presidente Donald Trump, quien regresó a la Casa Blanca con la promesa de aumentar las deportaciones de personas en condición migratoria irregular.
El ICE ha sido objeto de críticas y protestas en distintas ciudades de Estados Unidos por sus métodos durante operativos migratorios, incluido el uso de armas de fuego.
Uno de los casos recientes fue el del mexicano Lorenzo Salgado, quien murió en julio tras ser baleado por un agente de la entidad en Houston, ciudad donde había residido durante más de tres décadas y era padre de tres ciudadanos estadounidenses.