¿Venezolanos sin casa, sin familia y en el olvido tras dos meses del trágico doble terremoto?
Se cumplen dos meses del doblete sísmico que dejó 6.438 muertos y un número indeterminado de desaparecidos bajo escombros.
Noticias RCN
07:52 p. m.
A dos meses del devastador terremoto que sacudió a Venezuela el pasado 24 de junio, el balance oficial entregado por el gobierno interino de Delcy Rodríguez reporta 6.438 personas fallecidas.
En cuanto a la cifra de desaparecidos, el número es indeterminado, por una parte señalan que serían alrededor de 1.000 personas desaparecidas en La Guaira y zonas aledañas. Sin embargo, organizaciones independientes estiman que la cifra de desaparecidos podría ascender a 10.000 personas aún bajo los escombros.
La magnitud de la tragedia se refleja en las 800 edificaciones colapsadas o a punto de caerse, una situación que según las autoridades venezolanas podría tardar hasta un año en resolverse.
Víctimas del terremoto en Venezuela viven en condiciones precarias en carpas
En los campos de golf habilitados como refugios provisionales en el sector de Caraballeda, en La Guaira, los damnificados enfrentan condiciones muy complejas, las denuncias se centran en la falta de servicios básicos como agua potable, electricidad y gas para cocinar.
Los residentes de estos albergues improvisados reclaman ayuda humanitaria efectiva.
"Necesitamos la ayuda porque así como nos vienen a buscar con carritos, con comiditas, para que vayamos a darle el voto, también tienen derecho a llegar aquí a respondernos por todo lo que estamos pasando, porque no somos animales", manifestó una damnificada en el refugio.
Los refugiados con evidentes lesiones sufridas durante el terremoto, más de 300 personas refugiadas, solo 10 fueron contratadas para trabajos temporales, y varios denunciaron irregularidades en los pagos. Algunos no recibieron compensación por su primera semana laboral, mientras otros esperan el pago de dos semanas completas.
Víctimas del terremoto se sienten olvidadas
Las familias no solo cargan con el dolor de haber perdido hogares y seres queridos, sino también con la frustración de vivir en condiciones inhumanas dos meses después de la tragedia.
Los damnificados exigen ser tratados con dignidad y recibir soluciones habitacionales permanentes, incluyendo la posibilidad de créditos para una vivienda digna que ellos puedan pagar, rechazando la dependencia total de ayudas gubernamentales que, según denuncian, no llegan o son insuficientes.