TODO en primera vuelta
Estamos entrando quizá en la fase más delicada y demencial de esta campaña.
La primera vuelta presidencial no es una oportunidad para ganar, ES LA ÚNICA. y los seguidores de los que aparentan querer rescatar el país de las manos de la que quizá puede ser la última vez que Colombia vote en democracia, se la pasan agarrados, sirviendo en bandeja de oro a una causa llena de incoherencias y escándalos como lo es el petrismo desde siempre.
Estamos entrando quizá en la fase más delicada y demencial de esta campaña. Un momento en donde las equivocaciones cuestan más que los mismos aciertos. Un momento en donde los que han estado en la guerra con fusil al hombro, pretenden dar catedra sobre la paz mientras sindican a los que nunca han empuñado un arma, y ellos mismos acusan de violentos.
Hoy, en esta ola de dolor que habíamos pensado se había extinguido, hay una fase de terror en la que grupos delincuenciales, guerrilleros y mal llamados “gestores de paz” han activado sus métodos para robarle la vida a colombianos, que su único pecado, fue haber transitado a esa hora por una calle donde iba a explotar una pipeta de gas.
Frente a este absurdo suceso a Gustavo Petro no se le ocurrió algo más estratégico que postear una foto celebrando enrumbado y mencionando a don Quijote, mientras también enlazaba ideas posteriores diciendo que estos ataques venían justamente de quienes no le aplauden sus rarezas; imposible no recordar la forma desgarradora cuando decían que lo de Miguel Uribe era un autoatentado para ganar las elecciones.
Da un profundo escozor y preocupación que a los colombianos se nos haya olvidado que acá no estamos votando por joder al otro, por verlo llorar, o por venganza. ¿En qué mal momento normalizamos la violencia y la convertimos en una forma para involucrarla en la democracia?, ¿En qué momento se confundieron tanto que lo delictivo aparenta ser un mecanismo de respuesta?, ¿Hasta cuándo niños de 17 años van a estar hablando de una deuda histórica mientras los papás le pagan el semestre en los Andes?
Esta misma ola extraña del conflicto, del fango argumentativo, de la sindicación desbordada y de la úlcera, porque que genios para aguantar tanto rencor, se ha ido calando en los núcleos de seguidores de todas las campañas y hoy en día han logrado permear incluso a las que comparten integralmente el mismo objetivo.
¿Cómo es posible que aún no se entienda lo que está en juego?, ¿Cómo hay candidatos, que así marquen el 2% en las encuestas sigan dividiendo posibilidades de viabilidad para no perder el país? ¿En dónde está el liderazgo y la determinación para tomar decisiones difíciles que beneficien al país que tanto quieren?, ¿Por qué hay seguidores de los mismos proyectos programáticos que maltratan a sus iguales?
¿Ustedes saben en dónde está todo el presupuesto que este gobierno no ha ejecutado?, ¿No se les hace raro que lleven 4 años solo provocando y haciendo campaña?, ¿Acaso no nos da la cabeza para pensar que la única opción de viabilidad para ellos es poder ganar en primera vuelta, mientras revuelcan los egos por este lado?
Faltan 32 días para jugar la única carta contundente y que deje ver un verdadero liderazgo de los otros 4 que aparentemente no comparten las rarezas impuestas del socialismo. Alguien tiene que levantar la mano y convocar a los otros 3 a una conversación difícil, llena de egos y malas caras, pero que surta el efecto de recuperar la democracia que también nos quieren expropiar.