CANAL RCN

Ante la necesidad de un buen rumbo, podemos elegir con criterio

Nos quieren acostumbrar a elegir entre extremos que gritan, prometen y desilusionan con la misma intensidad.


Camilo Martínez Navarrete
ene 27 de 2026 10:41 a. m.
Unirse al canal de Whatsapp de Noticias RCN

En Colombia se ha vuelto riesgosamente “comprensible” pensar que quedarse al margen es una forma de protegerse. El cansancio, el ruido permanente y las decepciones acumuladas nos han llevado a desconectarnos justo cuando podemos decidir. Y no es apatía, es hastío.

Nos quieren acostumbrar a elegir entre extremos que gritan, prometen y desilusionan con la misma intensidad. Por eso la abstención se ve casi como un refugio: “no participo, no me equivoco” o “no elijo, no me involucro”.

Y es ahí cuando surge una urgencia, no para convencer de creer en nuevos discursos sino en recordar algo básico: incidir sigue siendo la mejor herramienta para decidir. Sí, participar no resuelve todo, pero en un momento en el que se están definiendo liderazgos y rumbos, la desconexión no protege: debilita.

En ese contexto aparece La Gran Consulta por Colombia, para reconocer que existe un cansancio pero que no se rinde ante él. Y es que sus integrantes entendieron que las desconfianzas pasadas no son la excusa para dividir por egos o ambiciones personales. Incluso, este ejercicio no ignora la diversidad que existe entre ellos, sino que concentra sus esfuerzos en ofrecerle al país la opción que más suma. Apoyar este espacio no implica casarse con un dogma ni con un liderazgo único, sino asumir algo elemental: el país no se ordena solo.

Alejados de frases rimbombantes o promesas facilistas, no pretenden ser una promesa de salvadores, tampoco una ilusión trasnochada, ni mucho menos una solución mágica. Eso quedó reflejado en su reciente debate. No piensan igual en todo, pero comparten la disposición de responder sin atajos, con diagnósticos que incomodan, privilegiando la necesidad de hacer equipo, respetando sus diferencias y con la clara idea de que gobernar no es improvisar, sino decidir con información y responsabilidad.

Y es que aún con sus estilos distintos, tienen preocupaciones comunes: la urgencia de recuperar la seguridad sin vender ilusiones o miedo, la necesidad de ordenar el Estado antes que ponerse a prometer hasta la piscina del colegio, la importancia de cuidar la estabilidad económica para generar desarrollo y oportunidades reales de empleo, y la convicción de que sin institucionalidad no hay reformas que aguanten. No buscan un concurso de aplausos, sino la posibilidad de una conversación que defiende la verdad como forma de liderazgo, incluso cuando no les genera titulares positivos. Eso es lo que la vuelve valiosa.

A los ciudadanos, nos permite contrastar sus ideas en público, nos explica posturas sin refugiarse en consignas y nos habilita a reconocer realidades actuales entendiendo que el futuro es complejo.

En tiempos donde la política corre el riesgo de reducirse a trasnochados espectáculos, La Gran Consulta por Colombia cumple una función democrática esencial: elevar el nivel de la conversación. Y es que estos 9 no eliminan sus diferencias, pero las ordenan; no prometen milagros, pero con diligencia plantean propuestas; y, sobre todo, recuerdan que escoger y sumarse no es un acto pasivo, sino una responsabilidad compartida.

Habrá, y vendrán, más debates. Valdrá la pena reconocer aquellos contrastes e identificar sus puntos en común. Pero no lo duden, es de este ejercicio que surgirá algo fundamental: la posibilidad de elegir con criterio el rumbo que necesita el país.

Unirse al canal de Whatsapp de Noticias RCN Síguenos en Google News

Otras noticias