El 80 por ciento de la minga son mujeres, este es su mensaje | Por: Karol Franco
Las mujeres de la Minga llegaron a Bogotá para invitarnos a no tener miedo, a defender nuestra vida y nuestros cuerpos.
Por: Karol Franco*
@karolfrancog en Twitter
El 80 por ciento de la minga son mujeres. Mujeres mayoras, sabedoras, guardias, lideresas y niñas. No es azar estar en Bogotá, no es casualidad que cada una tenga un rol social, cultural y político durante la Minga y en su territorio.
La Minga es el espacio para conversar, pensar y buscar soluciones a los problemas que viven los pueblos indígenas. Después de tres años, se reactiva la Minga del sur occidente, por decisión de 147 autoridades indígenas. Llegan a Bogotá con una petición anunciada, conversar con el Presidente sobre los líderes asesinados y con un mensaje por la defensa de su territorio.
Llegan ocho mil indígenas y afrocolombianos a Bogotá, a la ciudad que vive el conflicto y la defensa de los derechos humanos desde las noticias. A la ciudad ajena de los dolores de esta población. Ellos, con dignidad y con la frente en alto ingresan a la ciudad.
Se les cuestionó su legitimidad, su salud y sus peticiones. La respuesta y las lecciones que entregaron de vuelta son honorables. Ni un disturbio durante sus marchas. Música y rituales ancestrales para comunicar paz y equilibrio social. Respeto a los protocolos de salud, autocuidado y cuidado colectivo. El Palacio de los Deportes, donde se alojaron dos noches, lo entregan limpio y con agradecimiento para demostrar que sus manos están limpias.
Hablé con las mayoras y lideresas de la Minga, para comprender su mensaje y su presencia. Las mujeres de la Minga llegaron a Bogotá para invitarnos a no tener miedo, a defender nuestra vida y nuestros cuerpos.
Ellas sufren el horror de ver asesinados a sus hijos. Ellas han sido asesinadas y violadas. No están dispuestas a perder una más en su territorio. Están cansadas de enterrar a sus mujeres. No harán más minutos de silencio.
Luciana Velasco Calambas, coordinadora del programa mujer CRIC, cuenta que el rol de la mujer en esta Minga es estar integrada para armonizar y equilibrar. Caminan juntos por la defensa de la vida y de los territorios porque a las “mujeres no se les agrede”.
Después de tres días y no ser recibidos por el Presidente, la Minga regresa a sus territorios, lo hacen con fuerza y valor. En palabras de Luciana:
“Si a uno le llegan a hacer una visita a la casa, lo más digno, lo más decente es atender la visita. Hoy llegamos a la casa y nos cerraron la puerta. No nos duele, porque sabemos que quienes deben cierran las puertas cuando no quieren asumir las deudas. Nos regresamos para nuestros territorios, desde allí sembraremos vida”
Tomemos nota de las lecciones que nos deja esta Minga: domemos la soberbia para ser empáticos con el dolor de los otros. Que la centralidad de la capital no distorsione nuestro origen, que los discursos del odio no nos digan qué muertes son llorables y cuáles no.
*Directora de Revista Level. Experta en equidad de género