Joven colombiano pidió la eutanasia tras ser diagnosticado con síndrome de Ménière
¿Qué es el Síndrome de Ménière? Joven colombiano pidió la eutanasia: conmovedor relato en el podcast "Vamos Pa Eso"
Noticias RCN
09:46 a. m.
La historia de Alejandro Almanza, un joven bogotano que hasta hace poco se desempeñaba en un call center bilingüe, ha conmocionado a la opinión pública colombiana. Lo que comenzó como una molestia auditiva derivada de su entorno laboral, terminó convirtiéndose en una tragedia de discapacidad severa y abandono institucional.
Alejandro asegura que su existencia se ha transformado en un calvario de dependencia, llevándolo a considerar la eutanasia como la única salida ante la ausencia de una vida digna.
Su testimonio, revelado recientemente en el podcast "Vamos Pa Eso", detalló cómo en una serie de omisiones por parte de su EPS, presiones laborales desmedidas y un procedimiento médico presuntamente negligente, sepultaron sus sueños de ser médico.
Alejandro enfrenta hoy una monoplejía que le impide mover el brazo y la pierna izquierda, una condición que lo mantiene postrado y bajo cuidados paliativos constantes.
Alejandro Almanza pasó de la presión laboral al diagnóstico que cambió su vida
El calvario de Alejandro inició en su puesto de trabajo. Debido al uso constante de diademas a volúmenes elevados durante extensas jornadas, desarrolló infecciones crónicas de oído.
Según su relato, el entorno laboral no solo careció de empatía, sino que le exigía reponer cada minuto invertido en citas médicas, profundizando su deterioro físico y emocional.
El punto de quiebre ocurrió durante un lavado de oídos. Alejandro contó que una enfermera aplicó fuerza excesiva con una jeringa, provocándole un vértigo instantáneo y devastador.
Yo creo que eso fue lo más traumático de mi vida. Yo entré al consultorio y lo primero que me dijo fue: ‘Siéntese que tengo más pacientes afuera’. Cogió el agua y me hizo duro con la jeringa, pero me dijo que la glicerina no me había movido mucho, entonces que me tenía que hacer más duro
Este episodio derivó en un diagnóstico de síndrome vertiginoso con nistagmus, alterando su equilibrio y visión. La situación escaló en septiembre de 2023, cuando una crisis de vértigo le causó una violenta caída en su hogar, provocando el golpe en la cabeza que desencadenó su actual parálisis y la pérdida de autonomía.
Yo llevé eso a la empresa y me dijeron que no era válido por ser particular y no la EPS, entonces no me reubicaron, contó.
Posteriormente, mencionó que para trabajar le tocaba identificarse por si le llegaba a pasar algo: “Ya me tocaba poner en un carnet mi nombre y un número para que llamaran por si algo me pasaba”.
Joven reclama por una muerte digna y pide eutanasia
El deterioro físico de Alejandro se agudizó tras un grave accidente doméstico que derivó en su hospitalización. A partir de ese incidente, el joven reportó la pérdida de sensibilidad y movilidad en sus extremidades izquierdas.
Sin embargo, en lugar de encontrar respuestas clínicas, se enfrentó a la estigmatización del personal médico: una trabajadora de la salud llegó a desestimar su parálisis, asegurando que sus síntomas no tenían un origen orgánico, sino que eran producto de un trastorno psicosomático.
Pese a los diagnósticos que intentaban reducir su dolor a un problema mental, su cuadro clínico empeoró, obligando a su traslado a cuidados paliativos domiciliarios.
Tras meses de agonía constante, finalmente recibió un diagnóstico técnico: síndrome de Ménière, una patología del oído interno que afecta drásticamente el equilibrio.
Ante el sufrimiento persistente y la falta de soluciones, Alejandro manifestó a su círculo cercano su determinación de no continuar con su vida.
"Yo le dije a mi familia que no quería vivir más, que quería pedir la eutanasia”, mencionó el joven. No obstante, en aquel momento, su red de apoyo se opuso a la decisión.
Actualmente, el caso de Almanza se mantiene en los tribunales. El joven lidera una ofensiva jurídica contra su EPS y su antiguo empleador por presunta negligencia administrativa y médica.
Pese a la batalla legal, su postura frente a la eutanasia permanece firme, reafirmando que su calidad de vida actual ha sobrepasado sus límites de resistencia.
“Yo ya no quiero vivir más. Esto no es vida para alguien por tantas dificultades que hemos pasado”, sentenció Alejandro, explicando que su petición de eutanasia nace del cansancio ante un sistema de salud y una ARL que, según él, buscan "lavarse las manos".