Ciencia colombiana desarrolla tecnología para auto toma de VPH: de esto se trata
Dos científicos colombianos buscan revolucionar la salud femenina con una innovadora prueba de VPH.
Noticias RCN
10:10 p. m.
Ampliar el acceso a los métodos de tamizaje continúa siendo uno de los mayores desafíos a nivel global para avanzar hacia la eliminación del cáncer de cuello uterino.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha establecido como meta crucial que el 70% de las mujeres sean examinadas mediante una prueba de alto desempeño antes de cumplir los 35 años, y nuevamente antes de los 45. Sin embargo, barreras geográficas, logísticas y económicas siguen dificultando la detección oportuna en diversas regiones.
Dos científicos colombianos buscan revolucionar la salud femenina
Para hacer frente a esta problemática global, los científicos colombianos Liliana Montes Correa y Frank Meléndez Montoya han impulsado una innovadora solución tras más de veinte años de desarrollo bajo la organización Mel-Mont Medical. Recientemente, la compañía radicó ante la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) el expediente regulatorio de su tecnología Mia by XytoTest para su uso en el hogar. La agencia estadounidense confirmó la recepción completa de la documentación mediante el oficio K263672, dando inicio formal a su proceso de revisión regulatoria.
"La innovación debe traducirse en soluciones más accesibles y centradas en las pacientes. Llevar la toma de la muestra al hogar puede ayudar a superar barreras que todavía alejan a muchas mujeres del tamizaje y, al mismo tiempo, aportar mayor información frente a un resultado positivo de VPH", destacó Liliana Montes, científica colombiana y coinventora de la tecnología.
El dispositivo busca transformar radicalmente el procedimiento médico tradicional, el cual exige que las pacientes acudan a un centro asistencial y se sometan a una toma de muestra con espéculo. Con Mia by XytoTest, la autotoma se puede llevar a cabo en el hogar en menos de dos minutos y sin necesidad de espéculo, una alternativa clave para zonas con difícil acceso a los servicios de salud o donde persisten barreras culturales frente al cuidado médico femenino.
Esta problemática afecta profundamente a Colombia, donde el Instituto Nacional de Cancerología reporta que el cáncer de cuello uterino cobra entre 2.000 y 2.200 vidas anualmente. Aunque la estrategia nacional "Colombia sin cáncer de cuello uterino" busca examinar masivamente a las mujeres según los rangos de edad establecidos con citologías o pruebas de ADN del VPH, las condiciones geográficas del país dificultan el cumplimiento de estas metas, especialmente en áreas rurales y dispersas.
Un aspecto fundamental de esta innovación liderada por la ciencia colombiana es que un resultado positivo para VPH no equivale a un diagnóstico de cáncer. El verdadero reto médico radica en identificar cuáles pacientes presentan un riesgo real de progresión. Por ello, Mia by XytoTest permite realizar un doble análisis con la misma muestra: primero detecta el ADN del VPH y, si resulta positivo, implementa un biomarcador de ARNm E6/E7 con genotipificación extendida. Esto ayuda a diferenciar infecciones transitorias de aquellas con mayor riesgo de desarrollar malignidad, permitiendo orientar el seguimiento médico y evitando tratamientos innecesarios.
El liderazgo de los investigadores colombianos —con Liliana Montes Correa como Global Executive Director of Operations y Frank Meléndez Montoya como Global Executive Commercial Director— ha cosechado importantes reconocimientos internacionales. La tecnología ya cuenta con registro sanitario en Colombia, autorizaciones en México y Ecuador, el marcado CE en Europa, y ha sido evaluada en diversos estudios clínicos globales. Además, en mayo de 2026, el biomarcador integrado en la prueba recibió el galardón Best Innovative Technology Award por parte de la American Society for Colposcopy and Cervical Pathology (ASCCP).
Con este paso ante la FDA, los científicos colombianos reafirman su compromiso de acercar la tecnología de vanguardia directamente a las mujeres, reduciendo las brechas de desigualdad en la salud pública internacional.