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Clave en la salud mental: preguntarnos cómo estamos

Diego Andrés Salazar

Diego Andrés Salazar, mejor conocido como el Señor D, pone el foco en una paradoja: tenemos cada vez más información sobre salud mental, pero seguimos teniendo dificultades para reconocer nuestras propias señales de alerta.


Noticias RCN

sept 07 de 2026
10:58 a. m.

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Sabemos hablar de ansiedad. Reconocemos palabras como depresión, burnout, trauma o inteligencia emocional. Consumimos podcasts, videos y publicaciones sobre bienestar psicológico. Incluso hemos aprendido a identificar algunas señales de alarma en otras personas.

Pero hay una pregunta que pocas veces nos hacemos: ¿Cómo está nuestra propia salud mental? Ese es el punto de partida que propone el señor D durante Septiembre Amarillo, una conversación que busca ir más allá de las campañas tradicionales de prevención del suicidio y poner el foco en una realidad menos visible: personas que continúan trabajando, produciendo, relacionándose y sonriendo mientras atraviesan situaciones de profundo desgaste emocional.

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La discusión cobra especial relevancia en Colombia. Según registros del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, durante 2025 se registraron 2.823 muertes por suicidio, de las cuales el 80,5 % correspondieron a hombres.

Cabe resaltar, que en Colombia, las cifras son alarmantes. Los hombres representan cerca del 80% de las muertes por suicidio, una realidad que pone sobre la mesa la necesidad de hablar de salud mental masculina, romper con la idea de que los hombres deben ser fuertes y aprender a reconocer el sufrimiento emocional antes de que se convierta en una crisis.

Para Diego Salazar, psicólogo y estudioso del comportamiento humano, esta realidad también obliga a revisar la manera en que la sociedad ha enseñado a los hombres a relacionarse con sus emociones.

“A muchos hombres les enseñaron a resolver, proveer, proteger y aguantar, pero no necesariamente a decir ‘no puedo más’. Cuando expresar el dolor se percibe como una debilidad, el silencio puede convertirse en una forma de aislamiento.”

Salazar, quien durante varios años ha trabajado en el análisis del comportamiento humano y las dinámicas psicológicas que atraviesan las relaciones personales y sociales, advierte que uno de los grandes retos actuales es diferenciar entre estar informados sobre salud mental y tener conciencia sobre nuestra propia salud mental.

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Nunca había existido tanta información disponible sobre psicología. El problema es que tener acceso a ella no garantiza que sepamos interpretar lo que nos sucede.

Una persona puede conocer perfectamente los síntomas asociados con la ansiedad y, al mismo tiempo, llevar meses viviendo bajo estrés sin detenerse a preguntarse qué está pasando.

Puede hablar de autocuidado y dormir cuatro horas durante semanas. Puede aconsejar a un amigo que busque ayuda y ser incapaz de reconocer que ella misma la necesita.

“Estamos aprendiendo a identificar conceptos, pero eso no siempre significa que estemos aprendiendo a escucharnos”, señala Salazar. “La salud mental también implica observar nuestros cambios de comportamiento, nuestras relaciones, nuestros hábitos de sueño, nuestra manera de gestionar la rabia, la tristeza o el aislamiento.”

La propuesta del Señor D no busca convertir cada emoción en un diagnóstico. Por el contrario, plantea recuperar algo más básico: la capacidad de detenerse y preguntarse cómo estamos antes de que el malestar se convierta en una crisis.

La salud mental no siempre se ve

Uno de los mayores desafíos de la prevención está precisamente en aquello que no se ve. Hay personas que cumplen con sus responsabilidades, mantienen una vida social activa y continúan desempeñándose laboralmente mientras atraviesan un profundo sufrimiento emocional.

Por eso, preguntar “¿cómo estás?” puede ser insuficiente si la pregunta se hace de manera automática.

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“A veces preguntamos cómo está alguien esperando escuchar ‘bien’. La prevención también consiste en aprender a hacer preguntas de verdad y, sobre todo, estar dispuestos a escuchar la respuesta”, explica Salazar.

El Instituto Nacional de Salud reportó 38.770 intentos de suicidio notificados en Colombia durante 2024, una cifra que muestra que la prevención requiere conversaciones permanentes y no únicamente acciones concentradas alrededor de septiembre.

El 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio. Para el periodo 2024-2026, la campaña internacional plantea “Cambiar la narrativa sobre el suicidio”, una invitación a transformar la manera en que la sociedad aborda esta problemática.

Para el Señor D, cambiar esa narrativa también significa dejar de mirar la salud mental como un asunto que les ocurre únicamente a “los demás”.

Significa preguntarse:

  • ¿Estoy durmiendo bien?
  • ¿Estoy permanentemente agotado?
  • ¿Estoy disfrutando mi vida o simplemente cumpliendo?
  • ¿Estoy aislándome?
  • ¿Estoy acumulando una rabia que no sé cómo expresar?
  • ¿Hace cuánto no hablo realmente de cómo me siento?

No son preguntas para autodiagnosticarse. Son preguntas para empezar a mirarse.

Septiembre termina, el problema no.

El mayor riesgo de las campañas de sensibilización es que la conversación tenga fecha de vencimiento.

Septiembre termina. Las dificultades económicas continúan. Los duelos no desaparecen. Los conflictos familiares permanecen. La soledad no entiende de calendarios y el estrés tampoco.

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Por eso, la propuesta dell Señor D es sencilla, pero incómoda: que Septiembre Amarillo no sea únicamente el mes en el que hablamos de quienes necesitan ayuda, sino el momento en el que empezamos a preguntarnos cómo estamos nosotros.

“Septiembre termina. Nuestra mente no. La salud mental no puede ser una conversación de 30 días. Tiene que convertirse en una práctica de todo el año”, afirma el Señor D.

Y quizá la pregunta más importante no sea cómo pudimos llegar hasta una tragedia. Quizá sea una pregunta mucho más cercana:

¿Cómo estoy yo?

Porque antes de intentar entender el dolor de los demás, también necesitamos aprender a reconocer el nuestro.

Muchas veces nos impactamos por las noticias que vemos y/o oímos, pero lo que nunca llegamos a imaginar, es que nosotros, podríamos ser en algún momento esa persona. La salud mental es un tema de todos.

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