¿Le agobia querer tener todo bajo control? Estas son las claves para manejarlo
La presión por resolverlo todo agobia y afecta la salud mental. ¿Cómo solucionarlo?
Noticias RCN
11:05 a. m.
En un mundo acelerado, muchas personas viven con la sensación de que deben resolverlo todo ahora y enfrentan constantes pensamientos negativos.
Esta urgencia puede generar estrés crónico, ansiedad e incluso afectar la salud mental a largo plazo. Para especialistas, aprender a manejar estas tendencias no solo mejora el bienestar emocional, sino también la productividad y la calidad de vida.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente el 30 % de la población mundial experimenta estrés y ansiedad de forma regular, y una parte significativa de estos casos se relaciona con la presión por controlarlo todo de inmediato.
La OMS recomienda técnicas de relajación, prácticas de mindfulness y rutinas de autocuidado como estrategias efectivas para reducir estos síntomas.
¿Cómo bajar los niveles de querer resolverlo todo ya?
Una de las claves para manejar la urgencia constante es entender la diferencia entre lo urgente y lo importante. El psicólogo Daniel J. Levitin, autor de The Organized Mind, señala que “el cerebro humano no está diseñado para sostener múltiples tareas complejas sin descanso”, por lo que tratar de hacerlo puede derivar en fatiga mental y peor rendimiento.
Los expertos en psicología cognitiva también destacan la importancia de reformular expectativas.
En lugar de pensar en términos de “debo resolverlo todo ahora”, recomiendan usar frases como “puedo hacerlo paso a paso” o “priorizaré lo más relevante primero”.
Estudios publicados en la revista científica Cognitive Therapy and Research muestran que el pensamiento negativo recurrente está asociado con una menor capacidad de concentración y mayor incidencia de estrés.
La investigación indica que entrenar la mente para reemplazar pensamientos automáticos negativos por otros más neutrales reduce significativamente los niveles de ansiedad.
¿Qué estrategias apoyan la reducción de pensamientos negativos?
Los enfoques basados en mindfulness han demostrado beneficios concretos. Un metaanálisis publicado en JAMA Internal Medicine concluyó que los programas de meditación y atención plena pueden reducir los síntomas de estrés, ansiedad y depresión en un 25 % o más, al permitir que el individuo observe sus pensamientos sin juzgarlos ni reaccionar impulsivamente.
Otra técnica eficaz es llevar un registro diario de pensamientos, una herramienta usada en la terapia cognitivo-conductual.
Consiste en anotar los pensamientos negativos y cuestionarlos: ¿son realistas? ¿existe evidencia contraria? Este proceso ayuda a disminuir la intensidad de pensamientos automáticos negativos y a desarrollar una perspectiva más equilibrada.
Finalmente, los especialistas recomiendan establecer límites claros entre trabajo y descanso, programar tiempos específicos para resolver problemas y practicar ejercicios de respiración profunda. Estas prácticas no solo bajan el nivel de urgencia, sino que también fortalecen la resiliencia ante situaciones estresantes.
Aprender a manejar la urgencia de resolverlo todo y a limitar los pensamientos negativos no es un proceso instantáneo, pero con estrategias basadas en evidencia científica, es posible alcanzar un equilibrio emocional más sano y sostenible.