Cómo acompañar a los más pequeños después de vivir un terremoto, según expertos
Los expertos alertaron sobre la posibilidad de que se presenten cambios en la conducta de los más pequeños.
Noticias RCN
11:12 a. m.
Una semana ha transcurrido del contundente terremoto que afectó a más de diez departamentos del país y que ha dejado a más de 200 personas fallecidas y miles de heridos.
Pese a las labores de rescate, la presencia de autoridades tanto nacionales como internacionales y la reubicación de los afectados en albergues improvisados, especialistas han hecho énfasis en la importancia de cuidar la salud mental de los más pequeños ante un evento de tal magnitud.
Conducta de los más pequeños después de un terremoto
Tras un evento como un terremoto, no todos los niños actuarán de la misma manera ya que expertos aseguran que algunos no manifiestan el miedo de la misma manera. Así lo explicó Luis Barragán, experto del Programa de Psicología de la Universidad Manuela Beltrán.
Por esto, identificar el comportamiento de los niños después de un suceso así es fundamental para comprender cómo estos se están sintiendo frente a dicha situación. Según Barragán, el miedo también se puede observar en cambios dentro del sueño, la alimentación, la concentración o en la manera en que el niño se relaciona con los demás.
Entre ellas están las dificultades para dormir, las pesadillas, el miedo a quedarse solo, la irritabilidad, el llanto frecuente, los problemas para concentrarse y los cambios en la alimentación. Algunos comportamientos como mojar la cama pueden aparecer nuevamente. Sin embargo, no todos estos comportamientos son necesariamente una señal de trauma.
“Los niños no siempre manifiestan el trauma hablando de él. A veces dibujar, jugar o guardar silencio, o simplemente permanecer con una persona de confianza, también son formas de expresar lo que están viviendo”, señaló el experto.
Recomendaciones para abordar un terremoto con un niño
Parte de las recomendaciones apuntan a no evadir el tema u ocultar la realidad de lo sucedido, pues hablar de manera detenida e informada puede impactar positivamente en el menor.
“Lo primero es hablarles con sinceridad y con un lenguaje que puedan comprender. Hay que transmitirles algo fundamental: que ahora están acompañados, que no están solos y que los adultos están trabajando para protegerlos”, explica el experto de la Universidad Manuela Beltrán.
En caso de que el menor haya perdido a algún familiar se debe abrir un espacio para que exprese sus emociones sin invitarlo a que deje de sentir estrictamente lo que se encuentra pensando. Otras de las recomendaciones es retomar las rutinas.
“Dormir a una hora habitual, compartir una comida, jugar, leer, conversar o retomar las actividades escolares cuando sea posible pueden parecer acciones pequeñas, pero ayudan a construir nuevamente una sensación de normalidad”, recomienda Barragán.