Cinco claves para entender cómo aprenden las personas ciegas a desplazarse
Aprender a manejarlo permite reconocer obstáculos e interpretar el entorno.
Valentina Bernal
10:13 a. m.
El bastón blanco es una herramienta fundamental para la orientación y movilidad de las personas ciegas o con baja visión. Sin embargo, llevarlo consigo no significa necesariamente saber utilizarlo: su manejo requiere entrenamiento para identificar obstáculos, reconocer cambios en el terreno y tomar decisiones durante los desplazamientos.
En el marco del Mes Mundial de Concientización sobre la Ceguera, el Centro de Rehabilitación para Adultos Ciegos (CRAC) explica cinco aspectos que permiten comprender cómo funciona esta herramienta y por qué aprender a utilizarla puede marcar una diferencia en la vida cotidiana.
Cifras de personas con discapacidad visual en Colombia
En Colombia, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) identificó a 1.948.332 personas con discapacidad visual, entre quienes tienen ceguera y quienes presentan baja visión. Para esta población, desplazarse de manera independiente puede facilitar el acceso a la educación, el empleo y los espacios de participación social.
Las cifras también reflejan desafíos en materia de inclusión. Según el DANE, durante el trimestre comprendido entre abril y junio de 2026, la tasa global de participación laboral de las personas con discapacidad fue del 20,2%, frente al 67,2% registrado entre las personas sin discapacidad.
¿Qué función cumple el bastón blanco?
Mauricio León, terapeuta ocupacional y experto en inclusión social del CRAC, explica que el bastón no determina la ruta que debe seguir una persona, sino que le proporciona información para decidir cómo desplazarse.
¿Cómo ayuda a detectar obstáculos en el camino?
Una de las principales funciones del bastón blanco es permitir que la persona identifique elementos que podrían dificultar su desplazamiento. A través del contacto de la punta con las superficies y del movimiento de la herramienta, es posible reconocer bordes de andenes, escalones, desniveles y variaciones en la textura del suelo.
También puede ayudar a seguir referencias del entorno, como paredes o bordillos, y a identificar cambios entre superficies, por ejemplo, cuando el pavimento da paso al césped.
Esta información se complementa con otros sentidos, como el oído y el tacto, para que la persona pueda interpretar mejor el espacio que la rodea y decidir cómo continuar su recorrido.
Además, el bastón blanco cumple una función social, pues permite que otras personas reconozcan que quien lo utiliza tiene una discapacidad visual y actúen con mayor consideración en los espacios compartidos.
¿En qué se diferencia de un bastón de apoyo?
Aunque pueden parecer similares, estos elementos tienen propósitos distintos. El bastón de apoyo está diseñado para brindar estabilidad al caminar, mientras que el bastón blanco se utiliza para explorar el entorno y obtener información sobre el camino.
Por eso, el bastón blanco suele ser ligero y alargado, de manera que pueda moverse de forma coordinada con los pasos de quien lo utiliza.
También existen variaciones en sus colores. El bastón blanco identifica habitualmente a las personas ciegas o con discapacidad visual, mientras que el bastón blanco con franjas rojas se utiliza para identificar a personas con sordoceguera. Por su parte, el bastón verde ha sido adoptado en algunos lugares para identificar a personas con baja visión.
¿Cómo se aprende a utilizar correctamente?
El manejo del bastón blanco requiere aprender técnicas específicas de orientación y movilidad. Una de ellas es el barrido, que consiste en mover la herramienta de un lado a otro de manera coordinada con los pasos para explorar el espacio que se encuentra delante.
Otra técnica es el deslizamiento, que permite mantener el contacto con una superficie para seguir una referencia durante el recorrido.
El entrenamiento también puede incluir habilidades para identificar escaleras, desplazarse por calles, cruzar intersecciones, utilizar el transporte público y recorrer lugares desconocidos.
No obstante, el bastón tiene limitaciones como por ejemplo, no siempre permite detectar obstáculos que se encuentran a la altura de la cabeza o de la parte superior del cuerpo. Por esta razón, su uso debe complementarse con otras estrategias de orientación y movilidad.