¿Cómo cuidar la salud mental tras terremoto en Colombia?
¿Sigue en alerta tras el terremoto? Recomendaciones para cuidar su salud mental.
Noticias RCN
09:59 p. m.
El miedo no necesariamente desaparece cuando termina un terremoto. Durante los días posteriores pueden aparecer ansiedad, dificultad para dormir, tristeza, impotencia o incluso la sensación de que el suelo vuelve a moverse.
El terremoto de magnitud 7,4 que golpeó a Colombia el pasado 10 de agosto dejó miles de personas afectadas y mantiene a varias regiones en emergencia. Para quienes vivieron directamente el movimiento, tuvieron daños en sus viviendas o permanecen preocupados por familiares, los efectos emocionales pueden continuar después de la emergencia inmediata.
¿Qué hacer si siente que todavía está temblando?
Después de un movimiento fuerte, el organismo puede permanecer atento ante la posibilidad de que ocurra otro. Por eso, algunas personas pueden experimentar durante un tiempo una sensación de movimiento o permanecer pendientes de cualquier vibración.
Una medida importante es no interpretar automáticamente cada sensación como una nueva amenaza. Antes de reaccionar, conviene verificar si existe un reporte oficial sobre un nuevo movimiento y buscar información únicamente en fuentes confiables.
También ayuda identificar qué está sintiendo: miedo, ansiedad, dificultad para concentrarse, tristeza o problemas para dormir. Reconocer estas reacciones permite entender que el impacto de una emergencia también puede ser emocional.
¿Cómo evitar que la preocupación aumente la ansiedad?
Después de un terremoto es normal querer conocer cada actualización. Sin embargo, mantenerse durante horas frente al celular revisando noticias, videos y fotografías puede prolongar el estado de alerta.
Sebastián Mariño Tibocha, médico psiquiatra de Allianz Colombia, recomienda establecer momentos específicos para informarse, en lugar de permanecer conectado permanentemente.
“Después de un evento como este, es normal querer estar informado y saber qué está pasando. El problema aparece cuando esa necesidad se convierte en una conexión permanente con las noticias, las redes sociales o las imágenes de la emergencia. Mantenernos expuestos de manera constante puede prolongar la sensación de amenaza, incluso cuando estamos en un lugar seguro”, explica Sebastián Mariño Tibocha, Médico Psiquiatra de Allianz Colombia.
La recomendación es especialmente importante durante la noche. Evitar noticias, videos e imágenes de la emergencia durante una o dos horas antes de dormir puede ayudar a disminuir los estímulos que mantienen activa la preocupación.
También es clave evitar cadenas y publicaciones que no tengan una fuente verificable. En una emergencia, la información falsa puede generar miedo adicional y hacer más difícil distinguir entre un riesgo real y uno que no está confirmado.
Volver gradualmente a las actividades habituales también forma parte de la recuperación. Dormir, alimentarse, trabajar, estudiar, hacer ejercicio, conversar con familiares o amigos y tener espacios de entretenimiento permite que la vida cotidiana vuelva a ocupar un lugar importante.
“No se trata de ocultar lo que está pasando, sino de acompañar la información con cuidado. Es importante hablar con franqueza, escuchar cómo se sienten y permitir que expresen sus emociones, sin someterlos a detalles alarmantes o imágenes que puedan aumentar su angustia”, concluye Mariño.
Si una persona necesita hablar sobre el terremoto, expresar miedo o contar lo que vivió, hacerlo con personas de confianza puede ayudar a procesar la experiencia.
En niños y adultos mayores, el acompañamiento merece especial atención. Es recomendable explicar lo ocurrido con claridad, escuchar sus preocupaciones y evitar una exposición constante a imágenes de destrucción o contenidos que puedan aumentar su angustia.
La salud mental también necesita atención después de una emergencia. Reducir la sobreexposición a la tragedia, recuperar rutinas y buscar información confiable son pasos concretos para atravesar los días posteriores al terremoto con mayor tranquilidad.