Los tipos de personas más propensas a procrastinar, según expertos de Cambridge
Expertos han revelado la importancia de comprender que dichos rasgos no deben ser considerados como características permanentes.
Noticias RCN
07:23 p. m.
Procrastinar corresponde al hábito o a la acción de postergar, posponer o retrasar tareas, deberes o responsabilidades importantes al intercambiarlas por actividades más placenteras o con menor importancia. Expertos de Mayo Clinic dieron a conocer que dichas conductas pueden empeorar ante situaciones de estrés, miedo, ansiedad o depresión.
Pero expertos aseguran que hay rasgos en las personas que pueden hacer que una persona sea más propensa que otra a la procrastinación. Por esto, es importante reconocer el tipo de procrastinador para lograr obtener mayor comprensión del problema.
¿Qué pasa cuando una persona procrastina?
Durante la procrastinación intervienen varias partes del cerebro como el sistema límbico que participa en las respuestas conductuales y emocionales. La corteza prefrontal participa en la gestión de comportamientos más complejos como planificar y tomar decisiones.
“Cuando hay que escoger entre ver una película en Netflix y llamar al proveedor de atención médica a fin de programar una cita para un examen físico, el sistema límbico puede postergar la programación de la cita porque ver Netflix posiblemente suene más divertido y menos angustiante”, aseguraron expertos de Mayo Clinic.
Por su parte, el doctor Itamar Shatz, profesor de la Universidad de Cambridge, manifestó que las causas pueden estar ocultas ya que comprender el tipo de procrastinador puede ser indispensable para que se encuentre una solución a dicha conducta.
¿Cuáles son los tipos de procrastinadores?
Según el experto, existen nueve tipos de personas que procrastinar con mayor constancia que los demás. Los soñadores son uno de los tipos ya que usualmente son personas que constantemente fantasean más con el futuro lejano. Los rebeldes tienden a sentir una falta de control por lo que su procrastinación es considerada como una forma de protestar contra dicha situación.
Las personas consideradas como hedonistas, aquellas personas que adoptan actitudes vitales y filosóficas, tienen a preocuparse más que todo por placer, mientras que aquellas que disfrutan de emociones fuertes disfrutan de los plazos de entrega que se encuentran bajo su propio riesgo.
Los otros tipos de personas son los constantemente preocupados, los pesimistas, perfeccionistas y aquellas que se encuentran agotadas de llevar a cabo funciones laborales constantes.
Recomendaciones para evitar esta conducta
Dentro de las principales recomendaciones para evitar procrastinar se encuentra: reconocer, nombrar la emoción negativa y descubrir su origen. Usar técnicas como la respiración puede generar que se rompa el círculo que genera la ansiedad.
Finalmente, se recomienda eliminar las distracciones y dividir las tareas abrumadoras en pasos manejables por las personas.