“Slime”: el famoso juguete para niños que contiene sustancias potencialmente tóxicas
Ante la gran popularidad que ha tomado este producto, los expertos alertaron sobre las sustancias químicas que lo componen.
Noticias RCN
01:16 p. m.
Las redes sociales han viralizado un sin fin de nuevos juguetes con los que se busca generar una sensación de relajación y satisfacción por medio del sentido del tacto. Esta nueva tendencia también se ha apoderado de los mercados, quienes facilitan la labor de realizar estos productos, pese a la existencia de tutoriales, para que los más pequeños induzcan a sus padres a adquirirlo.
¿Cuáles son los compuestos del famoso slime?
El slime se ha convertido en uno de los productos favoritos por parte de los niños y adolescentes, pues su texturas, colores y sonidos se han popularizado en internet como método de relajación.
Sin embargo, expertos han alertado sobre algunos de los compuestos químicos de los que están hechos, pues el grupo de consumidores Which? probó 11 de los slimes más populares del mercado, en Estados Unidos, y descubrió que ocho de estos tenían niveles de boro superiores a los recomendados. Este químico fue encontrado en el bórax, un ingrediente común en el slime que permite su textura pegajosa.
Así mismo, los expertos también hicieron advertencias a los padres de familia para controlar los materiales con los que sus hijos realizan el “slime casero”, pues en varios de estos tutoriales, principalmente difundidos en redes sociales, no especifican las cantidades exactas de los productos que se deben usar como la solución para lentes de contacto.
Según un reporte, publicado por la BBC, las investigaciones encontraron cerca de 8 marcas con productos slime con niveles de boro superiores a los 300 mg/kg.
¿Cuáles son los riesgos del boro?
Según la Agency for Toxic Substances and Disease Registry, el boro es un compuesto que ocurre de forma natural en el ambiente. Algunos boratos incluyen el ácido bórico, sales de boratos y óxido de boro.
La exposición al boro en pequeñas cantidades, cerca de 30g, puede causar afectaciones en el estómago, los intestinos, el hígado, el riñón y el cerebro. Tanto la sangre como la orina se pueden examinar para determinar si ha ocurrido la exposición al boro.