Foscal y Unab forman especialistas en cirugía neurovascular en Bucaramanga
Se trata de procedimientos de alta complejidad como la intervención de aneurismas cerebrales.
Noticias RCN
03:08 p. m.
En la clínica Foscal de Bucaramanga, en alianza con la Universidad Autónoma, se están formando médicos especialistas para tratar pacientes con patologías neurovasculares. Se trata de una especialidad que hasta hace poco solo podía estudiarse fuera del país.
Aunque parece una cirugía convencional por la tranquilidad con la que trabajan los especialistas, en realidad se trata de procedimientos de alta complejidad como la intervención de aneurismas cerebrales.
Juan Sebastián Niño González ya pasó por este quirófano tras ser diagnosticado con dos aneurismas. “Mi primer pensamiento cuando recibí el diagnóstico de los aneurismas era que me tenían que abrir la cabeza”, relató.
Sin embargo, su tratamiento fue distinto: hoy existe una alternativa más segura, con menos mortalidad, sin secuelas y con un riesgo inferior al 2%. “Cero invasiva, hacen un ingreso por una arteria que en mi caso fue la arteria femoral y desde ahí a través de catéter suben hasta el cerebro”, contó el paciente.
Técnicas avanzadas para salvar vidas
“Lo que hacemos es cateterizar el aneurisma y hacer una embolización que es una oclusión del flujo sanguíneo dentro del aneurisma con diferentes maneras o métodos quirúrgicos o reconstruimos la arteria cubriendo la entrada de la sangre al aneurisma con un stent”, explicó a Noticias RCN el doctor Daniel Mantilla García, radiólogo intervencionista de la Foscal.
La formación de especialistas en Bucaramanga marca un hito en la medicina colombiana. “Antes no era posible formarse en Colombia. Nos tocaba irnos de Colombia a otros países y volver”, agregó Mantilla.
Por su parte, Juan David Vásquez Montoya, médico general radiólogo, destacó: “Y eso me permite tener la confianza de que voy a tener unas herramientas muy buenas para mi formación y posteriormente para mi práctica clínica”.
Una nueva vida después de la cirugía
Tras la intervención, Juan Sebastián Niño retomó su vida con normalidad y asegura que su experiencia le dio un nuevo rumbo.
“Cambió todo mi vida, hice ahora soy triatleta”, afirmó. Su caso refleja cómo la innovación médica en Colombia no solo salva vidas, sino que también abre oportunidades para que pacientes y profesionales enfrenten el futuro con esperanza y confianza.