Abstinencia y deterioro del esperma: ¿cuál es la mejor opción para mejorar la fertilidad?
Investigaciones sugieren que la calidad del esperma disminuye con la abstinencia prolongada, lo que podría cambiar las recomendaciones en tratamientos de fertilidad.
Noticias RCN
03:31 p. m.
Un grupo de investigadores encontró que el esperma masculino se deteriora con el tiempo cuando permanece almacenado en el cuerpo, lo que podría afectar directamente la fertilidad.
El estudio, liderado por el biólogo Dr. Krish Sanghvi, de la Universidad de Oxford, plantea que eyacular con mayor frecuencia podría mejorar la calidad del semen y aumentar las probabilidades de concepción.
De acuerdo con los hallazgos, cuanto más tiempo pasan los hombres sin eyacular, mayores son los signos de daño en el ADN de los espermatozoides y el estrés oxidativo. Estos factores reducen su viabilidad y capacidad de movimiento, dos elementos clave para lograr la fertilización.
Calidad del esperma entra en el debate científico
El análisis se basó en un metaanálisis de 115 estudios en humanos, que incluyeron a cerca de 55.000 hombres y 56 investigaciones adicionales en 30 especies animales. En ambos casos, se evidenció que el esperma tiende a deteriorarse durante su almacenamiento, independientemente de la edad.
Este hallazgo pone en discusión las recomendaciones actuales de la Organización Mundial de la Salud que sugieren una abstinencia de entre dos y siete días antes de donar esperma para pruebas o tratamientos como la fecundación in vitro. Sin embargo, estas directrices se enfocan en maximizar la cantidad de espermatozoides, no necesariamente su calidad.
“Lo único que recomendamos es que los médicos y las parejas reconsideren si la abstinencia prolongada siempre es beneficiosa, ya que la abstinencia genera un deterioro en la calidad del esperma”, explicó Sanghvi en la investigación publicada en la revista The Royal Society Publishing.
¿Menos abstinencia da mejores resultados en fertilización?
Un ensayo clínico reciente con 453 parejas reforzó esta teoría. En el estudio, los hombres que se abstuvieron por menos de 48 horas antes de donar esperma para FIV lograron una tasa de embarazo del 46 %, frente al 36 % de quienes siguieron las recomendaciones tradicionales de abstinencia más prolongada.
Esto sugiere que el equilibrio entre cantidad y calidad del esperma es fundamental. Aunque una abstinencia muy corta puede afectar el número de espermatozoides, una demasiado larga podría deteriorar su estado.
Expertos como Allan Pacey, profesor de andrología en la Universidad de Manchester, coinciden en que un periodo de abstinencia más corto podría ser beneficioso en tratamientos de reproducción asistida, pues considera que los espermatozoides más frescos tienen mayor movilidad y presentan menos daño en el ADN.
Los especialistas aclaran que las recomendaciones pueden variar según el contexto. En análisis diagnósticos, mantener el estándar de abstinencia ayuda a comparar resultados entre laboratorios. Pero en tratamientos como la FIV o técnicas avanzadas como la ICSI, la calidad del esperma cobra mayor relevancia que su cantidad.