¿Mareo o vértigo? Estas son las diferencias y sus causas
Mareo y vértigo no son lo mismo: aprenda a diferenciarlos. ¿Cuáles son las causas?
Noticias RCN
01:46 p. m.
El mareo y vértigo suelen confundirse, pero no significan lo mismo. Aunque ambos pueden afectar el equilibrio y provocar náuseas, la sensación que experimenta la persona es diferente y las causas pueden ir desde una deshidratación hasta problemas del oído interno u otras condiciones que requieren valoración médica.
¿Cómo saber si se trata de mareo o vértigo?
La palabra mareo puede describir distintas sensaciones. Una persona puede sentirse aturdida, inestable, con la impresión de que va a desmayarse o incluso como si tuviera la cabeza pesada. También puede presentar pérdida del equilibrio.
El vértigo, en cambio, tiene una característica más concreta: la sensación de que uno mismo está girando o de que el entorno se mueve, aunque permanezca quieto. Esta percepción puede aparecer acompañada de náuseas, vómito, dificultad para caminar, zumbidos en los oídos o pérdida de la audición, dependiendo de la causa.
La diferencia no es solo semántica. Identificar cómo se siente el episodio, cuánto dura y qué lo desencadena puede aportar información importante durante una consulta médica.
¿Cuáles son las causas más comunes del mareo?
Entre las causas frecuentes están la deshidratación, una caída repentina de la presión arterial, levantarse demasiado rápido, algunos medicamentos y la hipoglucemia. También puede aparecer asociado a infecciones, migrañas o al mareo producido por el movimiento.
En el caso del vértigo, una de las causas más habituales es el vértigo postural paroxístico benigno (VPPB). Sus episodios suelen desencadenarse por determinados movimientos de la cabeza, como girarse en la cama o cambiar de posición, y generalmente duran menos de un minuto.
También existen causas relacionadas con el oído interno, entre ellas la enfermedad de Ménière, la laberintitis y otros trastornos del sistema encargado del equilibrio. En algunos casos, el vértigo puede tener un origen neurológico, por lo que no todos los episodios deben atribuirse automáticamente a un problema del oído.
¿Cuándo el mareo puede ser una señal de alarma?
Un episodio que aparece por primera vez, se repite, dura mucho tiempo, comienza de forma repentina o interfiere con las actividades cotidianas debería ser valorado por un profesional de salud.
La atención debe ser urgente cuando un mareo o vértigo intenso y de aparición reciente está acompañado de síntomas como dificultad para hablar, debilidad o pérdida de sensibilidad en la cara, brazos o piernas, problemas para caminar, visión doble, desmayo, convulsiones, dificultad para respirar, dolor intenso de cabeza o pecho, alteraciones repentinas de la audición o vómitos persistentes.
Estos signos pueden estar relacionados con problemas neurológicos o cardiovasculares, entre otras causas, por lo que no es recomendable esperar a que desaparezcan por sí solos.
En cualquier caso, el mareo o el vértigo no permiten establecer por sí mismos un diagnóstico. La evaluación médica debe tener en cuenta los síntomas, los medicamentos que toma la persona, sus antecedentes y, cuando sea necesario, pruebas para determinar el origen del episodio.