Médicos en Barranquilla lograron operar un feto en gestación para corregir la hidrocefalia
Mediante laparoscopia, los médicos lograron corregir la hidrocefalia de un feto de siete meses que había sido diagnosticado desde la semana 12.
Noticias RCN
10:36 a. m.
Un equipo médico logró algo que parecía imposible al intervenir el cerebro de un feto en gestación y cambiar su diagnóstico. Se trata de un procedimiento inédito en cirugía fetal que hoy abre la puerta para salvar más vidas en el país.
Sin una sola incisión y a través del útero de su mamá, un equipo de especialistas en Barranquilla logró cambiar el diagnóstico de un feto de siete meses de gestación.
Fue una cirugía para corregir la hidrocefalia progresiva y severa que le había sido diagnosticada al feto desde la semana 12.
El líquido cefalorraquídeo se acumulaba por fuera del cerebro, una condición que lo afectaría desde sus primeros años de vida.
De acuerdo con los expertos, esta condición causa compresión en el cerebro, pues el líquido no tiene hacia donde salir, provocando alteraciones en el desarrollo cerebral.
Así fue la exitosa cirugía
Con tan solo una punción a través del abdomen materno y una microcámara, los médicos desafiaron los diagnósticos y pusieron a prueba la ciencia.
Así fue como lograron entrar a los ventrículos cerebrales del feto, para luego permeabilizar la circulación del líquido cefalorraquídeo y disminuir la presión.
Por ahora, el feto continúa dentro del útero materno y el embarazo avanza con la disminución del líquido en más de un 40%.
¿Qué es la hidrocefalia?
Según el Instituto Nacional de Desórdenes Neurológicos, de Estados Unidos, la hidrocefalia es una acumulación anormal de líquido cefalorraquídeo, causando el ensanchamiento de los ventrículos cerebrales y una presión perjudicial en los tejidos del órgano.
Esta condición puede presentarse desde la gestación o incluso después debido a daños o lesiones.
La acumulación excesiva de líquido cefalorraquídeo puede impedir el funcionamiento normal del cerebro e, incluso, causar la muerte o daño cerebral permanente.
En los bebés, uno de los síntomas principales es el aumento rápido en el tamaño de la cabeza, vómitos, somnolencia, ojos saltones, convulsiones y pérdida del desarrollo al caminar o hablar.