La técnica que se impone en más de 10 países en la medicina estética
El mercado global de la medicina estética alcanzaría los US$25.6 mil millones en 2026.
Noticias RCN
09:00 a. m.
Cada vez más profesionales de la salud están tomando la decisión de especializarse en medicina estética, debido a la creciente demanda de estos procedimientos y las ventajas en términos de rentabilidad, tiempo de formación e inversión frente a otras especialidades médicas.
Solo en 2024, Colombia registró un crecimiento del 10% en procedimientos estéticos, de los cuales 169.536 fueron tratamientos no quirúrgicos, según datos de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética.
Entre los procedimientos más solicitados destacan la aplicación de toxina botulínica y el ácido hialurónico, técnicas mínimamente invasivas que ofrecen resultados visibles en corto tiempo y con menores riesgos para los pacientes.
Este auge ha impulsado a médicos generales, especialistas e incluso odontólogos a formarse en este campo, que hoy se posiciona como una alternativa profesional altamente atractiva.
Colombia, punto clave en este proceso
Colombia, además, se ha convertido en un referente internacional en medicina estética, no solo por la calidad de sus profesionales, sino también por el desarrollo de técnicas innovadoras. Una de ellas es “Rostro 10”, creada por el reconocido médico barranquillero Mandi Bermúdez, quien ha llevado su metodología a más de 100 médicos en países como Venezuela, Puerto Rico, República Dominicana, Panamá, Honduras, Guatemala, El Salvador, México y Estados Unidos.
A través de su institución, DMB Facial Academy, Bermúdez forma a profesionales de la salud interesados en incursionar o perfeccionarse en la medicina estética. Su técnica “Rostro 10” propone un enfoque integral de armonización facial que combina toxina botulínica y ácido hialurónico, abordando el rostro como un todo y no como áreas aisladas. Este enfoque permite resultados más naturales, duraderos y armónicos, enfocados en prevenir el envejecimiento, mejorar la calidad de la piel y perfilar las facciones.
“Cada vez más profesionales comprenden que esta especialidad transforma rostros, vidas y carreras. La clave está en abordar el rostro de manera integral, logrando resultados naturales, armónicos y sostenibles en el tiempo. Además, representa una oportunidad para que los médicos construyan una práctica rentable, con propósito y proyección internacional”, puntualiza el doctor Mandi Bermúdez.
Las masterclases son semipersonalizadas o, en algunos casos, completamente personalizadas, y combinan teoría y práctica con pacientes reales, brindando a los estudiantes una experiencia formativa completa. Al finalizar, los participantes reciben certificación y acceso a un modelo de formación que incluye herramientas de marketing y estructura comercial, fundamentales para construir una práctica rentable y sostenible.
“El enfoque entrega a los profesionales las herramientas necesarias para diferenciarse en el sector, adoptando una mentalidad empresarial que fortalece el crecimiento financiero de sus consultas privadas. Nuestro diseño pedagógico permite que recuperen la inversión de la capacitación atendiendo a sus primeros dos pacientes, basándose en la rentabilidad de los procedimientos integrales de rostro completo”, agrega.
Según la ISAPS, el 30% de quienes se realizan procedimientos estéticos en Colombia provienen del exterior, atraídos por la calidad, innovación y costos competitivos. Este fenómeno ha llevado a expertos como Bermúdez a internacionalizar sus conocimientos, llevando la formación de técnicas colombianas a más de 10 países.