¿Por qué las personas prefieren evitar llamadas?: el 88% optan por los mensajes
Casi 6 de cada 10 personas sienten incomodidad o prefieren no contestar una llamada inesperada, según una investigación.
Noticias RCN
07:58 p. m.
Las llamadas telefónicas están perdiendo terreno ante los mensajes de texto, pues algunas personas prefieren la inmediatez de un mensaje que evite la mayor cantidad de contacto con los demás.
Un sondeo exploratorio con 34 adultos, realizado por expertos en comportamiento humano de la Universidad Manuela Beltrán, evidencia un cambio claro en la forma en que las personas quieren ser contactadas: hoy, la comunicación escrita, rápida, breve y controlada, se impone sobre la llamada tradicional.
¿Cuáles fueron los resultados?
El dato es contundente: el 88.2% prefiere que lo contacten por WhatsApp, mientras que apenas un 5.9% elige las llamadas telefónicas. Más que una simple preferencia tecnológica, se trata de un cambio en la manera de relacionarse y de gestionar el tiempo propio.
Aunque un 35.3% asegura que contesta llamadas sin problema, la mayoría no lo vive con naturalidad. Casi 6 de cada 10 personas sienten incomodidad o prefieren no contestar una llamada inesperada: el 29.4% responde, pero con molestia, y otro 29.4% opta por ignorarla y escribir después.
Para la psicóloga forense Marcela Parra, de la Universidad Manuela Beltrán, esto refleja un cambio de fondo ya que las llamadas habrían perdido espontaneidad e incluso están llegando a generar incomodidad o cautela si no se tiene un vínculo cercano.
Elección de las llamadas telefónicas
Las llamadas no desaparecen, pero sí se vuelven selectivas. El 47.1% responde sin dudar si quien llama es su mamá o papá, y un 17.8% lo hace por su pareja. En cambio, el resto de contactos pierde prioridad: el 35.3% solo contesta si reconoce el número.
Ni el trabajo, ni los amigos cercanos aparecen como motivo para responder de inmediato, lo que confirma que la llamada ha quedado reservada para vínculos de alta confianza. Según Parra, esto también tiene un trasfondo generacional.
“La llamada se reserva para relaciones muy cercanas. En muchos casos, el celular funciona más como una forma de control o de ubicación, especialmente entre padres e hijos, que como un espacio de conversación espontánea”, señala.
El cambio no es solo de canal, sino también de normas sociales. Más de la mitad (52.9%) considera necesario avisar por mensaje antes de llamar, aunque depende de quién lo haga. Para la experta, esto evidencia una transformación en cómo se negocia la atención.
“Hoy hay un acuerdo implícito: primero se avisa. Las personas quieren poder decidir cuándo y con quién hablar, gestionar su disponibilidad antes de responder”, explica.
Mensajes, la opción preferida por las nuevas generaciones
Detrás de esta preferencia hay razones prácticas. Los mensajes permiten responder en el momento que cada quien elige, sin interrumpir lo que está haciendo.
“El texto da libertad. Es una comunicación más flexible, donde uno decide cuándo responder. Las llamadas implican tiempo en saludos, despedidas y pausas. El mensaje, en cambio, se percibe como más directo, casi como un ‘buen negocio’ en términos de tiempo y eficiencia”, agregó Parra.
Las notas de voz, otro formato cada vez más común, también generan tensiones. El 58.8% dice que su aceptación depende de quién las envíe, mientras que un 23.6% las evita o las deja para después.
“Escuchar un audio exige detenerse. Para muchas personas, la voz se siente como una carga de tiempo, porque obliga a pausar lo que están haciendo”.
En conjunto, los resultados muestran un giro en la comunicación cotidiana. Ya no se trata solo de hablar, sino de cuándo, cómo y con quién hacerlo. La investigación concluyó con algunas recomendaciones para adaptarse a estos nuevos modelos de comunicación:
- Priorice el mensaje sobre la llamada. Si no es urgente, escribir suele ser mejor recibido.
- Avise antes de llamar. Un “¿puedo llamarte?” evita incomodidades.
- Use la llamada solo cuando sea necesario. Es clave en temas urgentes o importantes.
- Respete las preferencias de cada persona. No todos se comunican igual, y eso importa.
- Sea breve y claro. Ya sea en texto o audio, ir al punto facilita todo.