Protector solar en Colombia: mitos, clima frío y cómo cuidar la piel
¿Cree que por vivir en una ciudad fría o salir en un día nublado su rostro está a salvo? Este es un error muy frecuente.
Rafael Navas
04:44 p. m.
La radiación afecta su piel sin importar el clima o si está en interiores. Descubra cómo la altitud y sus hábitos diarios exponen su dermis y por qué la protección debe ser constante.
¿Por qué los días nublados y el clima frío también dañan la piel?
En Colombia, salir en un día nublado en Bogotá, conducir durante varias horas o caminar bajo el sol de Cartagena tienen un elemento en común: en todas estas situaciones existe exposición a la radiación solar. Frecuentemente, las creencias arraigadas sobre el sol generan una falsa sensación de protección en las personas. Por ejemplo, es importante aclarar que no existe un "bronceado saludable", ya que el cambio de color de la piel es simplemente una respuesta de defensa ante el daño causado por la radiación UV. Además, un cielo cubierto de nubes no significa que haya ausencia de exposición, pues hasta un 80 % de los rayos ultravioleta logran atravesar las nubes y los efectos negativos se acumulan en la piel a lo largo del año.
El impacto de la altitud en Bogotá y la humedad en las costas
El lugar donde vivimos en Colombia importa mucho al hablar de protección dermatológica. En ciudades que se encuentran a mayor altitud, como es el caso de Bogotá, la atmósfera filtra una menor cantidad de radiación, lo que significa que el clima frío o templado no equivale necesariamente a una menor exposición solar. Por el contrario, en ciudades costeras como Cartagena, Barranquilla o Santa Marta, la alta radiación se combina con factores como la humedad y la sudoración, haciendo que la resistencia al agua y la reaplicación frecuente del protector sean vitales.
Los peligros invisibles: ventanas, carros y el mito de las pantallas
La exposición solar tampoco desaparece por el simple hecho de entrar a un edificio. Los rayos UVA tienen la capacidad de atravesar los vidrios de ventanas y automóviles. Debido a esto, actividades cotidianas como conducir o trabajar por periodos prolongados cerca de una ventana deben ser consideradas como situaciones de riesgo. Respecto a las pantallas de computadores y celulares, aunque la luz azul que emiten suele generar ciertas dudas, su radiación es significativamente menor comparada con la de la luz solar natural.
Cómo elegir el mejor protector solar diario: llega CeraVe Sun
El gran desafío no es solo recordar usar protector solar, sino hallar uno que sea fácil de aplicar todos los días. Históricamente, la sensación grasosa, las texturas pesadas y los residuos blancos han sido barreras para integrar este producto a la rutina. Ante este panorama llega CeraVe Sun a Colombia, con un portafolio de protección solar desarrollado para responder a las diferentes necesidades de la piel. Sus alternativas ofrecen un acabado invisible, control de grasa, secado rápido en un segundo y contienen tres ceramidas esenciales que cuidan la barrera de hidratación. Estas fórmulas incluso ayudan a proteger frente a factores externos como la polución.
Sandra Malca, Directora de Marketing, destaca que la protección solar debe entenderse como parte del cuidado diario de la piel y no solo para las vacaciones. La protección adecuada depende del uso correcto: no se debe olvidar aplicar el producto en zonas como orejas, cuello, manos o labios. En casos de exposición a través de ventanas, se recomienda reaplicar cada cuatro horas, mientras que en actividad física, playa o piscina se debe hacer cada dos horas.