¿De dónde viene el mito de que las parejas que suben a Monserrate se separan?
En esta Semana Santa conozca las razones del mito de subir en pareja a Monserrate en Bogotá.
Noticias RCN
12:56 p. m.
En cada Semana Santa, Monserrate se convierte en uno de los epicentros de fe, turismo y tradición más importantes del país. Miles de personas ascienden al cerro emblemático de Bogotá para cumplir promesas, agradecer favores, pedir bendiciones o simplemente vivir una experiencia espiritual en uno de los lugares más representativos de la capital. Sin embargo, junto a la devoción también reaparece uno de los mitos más populares entre los bogotanos: la creencia de que las parejas que suben juntas podrían separarse si no están destinadas a permanecer unidas.
La historia ha pasado de generación en generación y, aunque para muchos se trata solo de una leyenda urbana, lo cierto es que sigue despertando curiosidad, especialmente en temporadas como la Semana Mayor, cuando el flujo de visitantes aumenta considerablemente y las historias alrededor del santuario vuelven a cobrar fuerza.
El origen colonial del mito de las parejas
El relato popular tiene una raíz profundamente ligada a la historia religiosa y social de la ciudad. Durante la época colonial, subir a Monserrate no era un plan turístico ni una actividad recreativa, sino una auténtica peregrinación hacia el santuario del Señor Caído, lugar sagrado al que acudían fieles para hacer peticiones especiales o cerrar ciclos personales.
En ese contexto, la sociedad de la época mantenía estrictas normas sobre las relaciones sentimentales. Ver a una pareja de novios ascendiendo sola, sin la presencia de un familiar o de un acompañante que supervisara el encuentro, era motivo de críticas y señalamientos. Por eso comenzó a construirse la idea de que aquellas parejas que se atrevían a desafiar las reglas sociales terminaban separándose.
Más que una supuesta maldición, el mito nació como una expresión del juicio moral y de la presión social de aquellos años, en los que las relaciones estaban fuertemente vigiladas.
Una leyenda que sigue viva en la Bogotá actual
Con el paso del tiempo, la historia se transformó en una de las leyendas urbanas más conocidas de Bogotá. Hoy, muchas parejas siguen escuchando la advertencia antes de subir a Monserrate, especialmente en Semana Santa, cuando la tradición y la espiritualidad se mezclan con las creencias populares.
Para algunos, la leyenda no es más que una anécdota curiosa; para otros, representa una especie de “prueba” simbólica sobre la fortaleza de la relación. Lo cierto es que, lejos de alejar a los visitantes, el mito se ha convertido en parte del encanto cultural que rodea al cerro más importante de la capital.
Así, entre fe, historia y tradición oral, Monserrate sigue siendo escenario no solo de peregrinaciones, sino también de relatos que hacen parte de la identidad bogotana.