¿Quién es el niño al que Bad Bunny le entregó su Grammy en el Super Bowl?
El pequeño se hizo viral en redes sociales luego de que Bad Bunny le entregara su Grammy en medio del show del medio tiempo.
Noticias RCN
10:55 a. m.
El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl 2026 quedó marcado como uno de los más comentados de los últimos años gracias a la presentación de Bad Bunny. El artista puertorriqueño ofreció un show cargado de energía, identidad cultural y un repertorio interpretado en español ante una audiencia mayoritariamente norteamericana, lo que convirtió su actuación en un momento simbólico para la música latina en uno de los escenarios más importantes del entretenimiento mundial.
Durante cerca de 14 minutos, el ‘Conejo Malo’ repasó varios de los éxitos que han marcado su carrera, acompañado de una puesta en escena vibrante, coreografías dinámicas y una narrativa visual que resaltó sus raíces. La presentación se convirtió rápidamente en tendencia global y generó millones de reacciones en redes sociales, donde cada instante del espectáculo fue comentado por fanáticos y figuras del entretenimiento.
El gesto del Grammy que se volvió viral
Uno de los momentos más comentados de la noche fue cuando Bad Bunny le entregó su premio Grammy, obtenido semanas atrás, a un niño que apareció en el escenario durante el show. La escena, cargada de simbolismo, se difundió rápidamente en redes sociales y muchos usuarios comenzaron a afirmar que el menor era Liam Conejo Ramos, un niño de cinco años que había sido detenido junto a su padre por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Estados Unidos.
La historia del pequeño Liam había causado conmoción internacional debido a su corta edad y a las circunstancias de su detención, por lo que la supuesta aparición del niño en el espectáculo del Super Bowl generó una ola de comentarios, interpretaciones y mensajes de apoyo en redes sociales. Sin embargo, con el paso de las horas se aclaró que esa versión no era correcta.
El niño del show era un actor infantil
El menor que recibió el Grammy durante la transmisión no era Liam Conejo Ramos. Se trataba de Lincoln Fox Ramadan, un actor infantil contratado para participar en ese momento específico del espectáculo. La escena hacía parte de una narrativa artística que buscaba representar una versión más joven del propio Bad Bunny y transmitir un mensaje de inspiración para la infancia.
El gesto, lejos de tener una relación directa con el caso del niño detenido por las autoridades migratorias, formaba parte del concepto creativo del show. De hecho, el propio Lincoln Fox Ramadan agradeció públicamente al artista a través de sus redes sociales por la invitación y la oportunidad de participar en un evento de tal magnitud.
Así, uno de los momentos más virales del medio tiempo terminó siendo también una lección sobre la velocidad con la que se difunden las versiones en redes sociales. Lo cierto es que, más allá de la confusión, la presentación de Bad Bunny dejó una imagen poderosa de la música latina en el Super Bowl y consolidó un espectáculo que ya hace parte de la historia reciente del evento.